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En Escuadrón Suicida triunfa el HAMOR

Tras el éxito de esta crítica de Jurassic World, que más que una crítica es un resumen, os traigo este resumen de Escuadrón Suicida por si no queréis gastaros el dinero en verla.

suicide

Bueno, pues a ver. La película es muy bonita y muy entretenida y sale Will Smith.

ESPÓILERES DESDE YA.

Escuadrón Suicida es una película muy innovadora y muy fresquita porque los protagonistas son los malos y eso no debemos olvidarlo. Los buenos, que en esta película son el Gobierno y los marines y los seals, pues resulta que también son bastante malos. Y los malos, los malos de verdad, los enemigos de los malos, son aún más malos. Es como cuando vas al cine y pides las palomitas pequeñas y no tienen ese tamaño, porque solo tienen grande, muy grande y maxi. Aquí hay malos, muy malos y maxi.

Con Escuadrón Suicida aprendemos que los seres humanos son seres complejos y aunque sean malos, pueden tener hijos y quererlos y pueden hacer amigos con más rapidez incluso que las personas normales.

La película empieza con una señora muy formal y un poco siniestra que ha ido a un restaurante a fastidiarles la comida a unos altos mandos del ejército, porque se tira ahí horas y horas dándoles la chapa. Pero todo tiene una explicación. La mujer trae un álbum de fotos donde se ve a todos los miembros del Escuadrón Suicida y eso lo usan los guionistas como recurso muy inteligente para ir haciéndonos unos fláshbackes donde iremos conociendo a estos pintorescos personajes. También los del equipo de edición han querido echar una mano con esto y han puesto con WordArt unos carteles alrededor de los personajes con adjetivos que describen su personalidad como «impredecible», «gruñón» o «amigo de sus amigos» y así podemos seguir mejor la trama, porque conocemos a los personajes más a fondo.

Los fláshbackes son lo mejor de la película, porque sale Batman, sale Flash y sale Harley Quinn antes de ser psicópata, que era una muchacha muy aseada y muy trabajadora cuyo único error es darle una metralleta al asesino más despiadado que ha conocido Gotham City y tirarse a un tanque de ácido (muy diluido eso sí, porque acaban echando un quiqui en él, pero es lo que tiene la juventud, que te da igual un Seat Ibiza que un tanque de ácido).

También en esta parte conocemos a June Moone, una exploradora de la selva que, según dice la jefa, «se metió en la cueva equivocada». Pues bueno, depende de cómo lo mires. En esa cueva había unos tesoros milenarios y unos poderes muy cósmicos y muy omnímodos, o sea, que visto desde una perspectiva arqueológica, era la cueva adecuada. Lo que pasa es que la mujer era curiosa y abre una botella donde estaba encerrado un espíritu y es poseída por él. Y claro, estar poseída por un espíritu es muy esclavo y ya te deja poco tiempo para la tesis de arqueología. Pero la jefa ha encontrado la manera de mantener al espíritu este más o menos controlado: volvió a la cueva (vaya, parece que no era tan «equivocada») y cogió el corazón del espíritu, que es un poco como un moñeco vudú, que si tu lo estrujas o lo pinchas con un boli bic, el espíritu se resiente y se caga en tus muertos.

Además de eso, el espíritu está controlado de otra forma: solo aparece cuando la respetable arqueóloga June Moone dice «Encantadora» (que es el nombre del espíritu y es muy irónico, porque no es encantadora, sino más bien una bruja de cuidado). Entonces Encantadora toma el cuerpo de June Moone y conviven las dos en el cuerpo de Cara Delevigne, como el Doctor Jekyll y Mister Hyde o como José Mota y la Blasa.

La jefa presenta a encantadora ante un comité de estos de los Estados Unidos con muchos generales maduros muy serios alrededor de una mesa. June Moone (un poco a regañadientes, todo hay que decirlo) invoca a encantadora y ninguno de los generales se inmuta porque son gente muy vivida, están de vuelta de todo: han sufrido mucho en el Golfo y un ente extraterrestre con poderes sobrehumanos tampoco les perturba. Es más, uno dice que no tiene tiempo para juegos de magia y entonces la jefa le hace un gesto a Encantadora y en un segundo viaja a Teherán, se infiltra en la cámara acorazada de la base secreta subterránea del Ministerio del Mal y roba un informe muy secreto y se lo tira encima de la mesa al general incrédulo. ¿No querías magia? ¡Pues toma dos tazas! Aunque el informe está escrito en árabe, por suerte los iraníes se han afanado en dibujar los misiles cayendo sobre ciudades y muchas calaveras que representan muerte para que cualquiera que coja ese informe sepa al instante, sin asomo de duda, que lo ha escrito gente muy malvada (mira, más malos) y con muchas ganas de bombardear ciudades.

Y así, con todo el percal de la posesión demoníaca, June Moone se echa un novio que es muy buena gente y que tiene un trabajo estable como agente especial del Gobierno o nosequé, y es probablemente de los pocos buenos buenos que salen en este filme y que al final será muy importante.

A partir de aquí los acontecimientos se precipitan. Y todo se desata porque un día, estando en un hotel tan ricamente, June Moone, sin saberse muy bien por qué, dice “Encantadora” e invoca al malvado ser que habita en su cuerpo. Que aquí los guionistas se lo podrían haber currado un poco más y haber hecho que entrara en el hotel y dijera “¡Qué habitación más encantadora! ¡Oh, mierda!” o algo tipo “¡Jamás volveré a invocar a Encantadora! ¡Oh, mierda!”. El caso es que, una vez invocada, Encantadora hace unos viajes astrales de esos que hace ella y libera a su hermano que es otro bicho como ella y jura destruir a la humanidad con una máquina. Esto es importante. Recordémoslo: con una máquina.

Así que el novio llama a la jefa y le dice “Ha escapado”, porque ya se sabe, a buen entendedor, pocas palabras bastan. Y la jefa se queda ojiplática. “¡Repite eso!”, le espeta. “HA ESCAPADO”, le dice el novio. Que aquí vemos el verdadero significado del refrán: pocas palabras se refiere a pocas palabras distintas, aunque puede ser que a un buen entendedor haya que repetirle las mismas dos palabras varias veces.

Pero entonces la jefa piensa: «Joder, pues la verdad es que no podría haberse escapado esta mujer en un momento mejor, porque ahora, justamente ahora, acabo de formar un cuerpo de élite con los malos más poderosos del mundo y puedo mandarles a una misión suicida sin mucho remordimiento de que se mueran, porque como son malos…» Aquí vemos que era una mujer muy previsora.

Mientras tanto, Encantadora y su hermano se hacen muy poderosos en el centro de una ciudad (Midway City) y la gente huye y aquello está como el día después de los Sanfermines, con mucha basura por el suelo, mucho caos, mucha resaca electoral.

Y hasta allí llevan a los supervillanos, que van a colaborar con el Gobierno porque les han puesto unos chips en el cuello que, si desobedecen, pueden hacerlos explotar con una aplicación en el móvil que tiene la jefa. Que se ve que esa escena la han eliminado, pero hubo un desarrollador, haciendo todo un interfaz muy cuqui con las caras de los miembros del equipo. Una de las emociones más intensas que tiene el espectador al ver esa película es ver a la jefa con el móvil por ahí tan alegremente con la aplicación abierta. Por un lado estás preocupado por la batería de ese móvil, que está todo el rato encendido, y por otro tienes miedo de que la jefa dé sin querer a las caras y los mate, porque todos hemos dado un megusta a una foto de instagram sin querer.

Y ahí están todos los supervillanos: Will Smith, que dispara con mucha precisión; Harley Quinn, una mujer cuyo único mérito es haber sido la novia del Joker (es un poco la Belén Esteban del grupo); El Capitán Bumerán (os juro que no me lo estoy inventando), que es muy mañoso con los bumeranes, pero que su característica más principal es ser australiano; Killer Croc, una especie de Shrek que respira bajo el agua; Diablo, un tipo piroquinético que controla el fuego con la mente (que es lo que significa piroquinético, esto no tendría ni que explicarlo) y que es muy zen. El hombre sabe que ha hecho mucho mal en la vida y ahora ha decidido no usar sus poderes y mantenerse en calma y meditando y tal. Lo cual esta muy bien, pero luego Will Smith le pica un poco (muy poco) en plan: «Ay, qué tonto eres, Diablo. ¡Granuja! ¡Pasmarote!» y eso le enfurece mucho y se pone a calcinar y a deflagrar que da gloria verlo.

A todos estos los conocemos porque hemos visto sus fláshbackes y sus WordArts, pero de pronto llega un nuevo miembro que no ha tenido flashback ni WordArt, y eso ya nos da una pista de que mucho no va a durar. Llega en una bolsa como de cadáver, en vez de en coche como los demás, y eso también nos da una pista de que va a durar poco. El hombre sale de la bolsa, le dicen que no se escape, que si se escapa lo matan con la app, y él dice: “Pues mira, no me lo creo” y se escapa y lo matan con la app. Y otra vez pa la bolsa (qué previsora es esta jefa, de verdad). Y Will Smith, que es así el que tiene más corasonsito de todos y que acaba encariñándose con algunos de ellos, sentencia: “Mira, no me ha dado ni pena, porque no tenía ni flashback”. Y la jefa, a través de Skype, les dice que venga, que se pongan en marcha.

Aquí ya empieza la acción, de repente es de noche y hay que meterse en harina. El novio de June Moone es ahora el jefe del batallón y les ha engañado un poco a todos. Les ha dicho que lo que hay en la ciudad es un ataque terrorista, les dice «lo típico, unos moros con AK-47» o algo así. También nos presentan a Katana, una asesina espadachina japonesa que matará a quien sea si desobedecen las órdenes. ¿Pero para eso no teníamos ya la app en el móvil de la jefa? Pues sí, pero ya hemos visto que esta jefa es muy previsora. Harley Quin, que es así más inquieta la mujer, ve en medio de la ciudad una rayo de la muerte elevándose hacia el cielo y dice: «Eh, ahí hay un rayo de la muerte, probablemente creado por seres muy poderosos y muy malignos, elevándose hacia el cielo». Pero el resto del equipo no la toma muy en serio. Al fin y al cabo su misión es acabar con los terroristas musulmanes.

Dentro de la ciudad tienen que matar a unos seres asquerosos, amorfos, sin rostros, con sangre negra, una piel negra, bulbosa y grasienta y una constitución vagamente simiesca. Aunque esto pudiera parecer prueba suficiente de que lo que había ahí no era un ataque terrorista sino un poder demoníaco, nuestros protagonistas se limitan a matarlos sin hacerse muchas preguntas. Hasta que Will Smith encuentra unos archivos secretos en los que ve que lo que hay ahí no es un ataque terrorista de toda la vida, sino un poder demoníaco y se enfada y se siente herido y se va a un bar. Que ahí se ve que Midway City es una ciudad muy española, que incluso en el Apocalipsis encuentras bares abiertos. Y poco a poco van sumándose los otros supervillanos. Se suma también Katana, que en principio no era supervillana, pero que, en la tesitura de quedarse con el novio de June Moone o irse con sus amigos cosplayers, opta por lo segundo. Al final es que va hasta el novio al bar, así que tampoco tenía tanto drama la escena.

Ahí en el bar se toman unas copas muy bien preparadas, muy de barman profesional, que nos hemos perdido quién las hacía porque estábamos viendo a Katana decidir si entraba o no. Y esa habilidad para hacer cócteles es más superpoder que las habilidades de algunos de ellos (como la del notas del bumerán). Ahí en el bar se convencen los unos a los otros de que son un equipo muy pepino y que son la única esperanza para la humanidad para acabar con Encantadora y su hermano. Y ahí que van.

Primero suben a un edificio, porque tienen que rescatar a alguien… y… ¡Oh! ¡Era la jefa! Bueno, la jefa y otros cuatro trabajadores del gobierno a los que ella mata de cuatro tiros no sé muy bien por qué, creo que porque estaban ahí sin haberlos dado de alta en la seguridad social (y luego que si hay paro), y no quería meterse en problemas. Lo malo es que al poco de rescatar a la jefa, los malos la atrapan y la meten en una sopa de extracción de recuerdos y así los malos pueden dirigir su rayo de la muerte hacia objetivos muy concretos: como un satélite del gobierno o una base secreta.

Este es el momento culmen de la película, porque vemos que la jefa era tan previsora que hasta sabía la posición del satélite en el espacio en cada momento, lo cual hizo que pudieran lanzar un rayo de la muerte contra él. Para entender la importancia de este hecho, el director nos traslada a un centro de mando del gobierno con muchas teles y un señor medio militar medio burócrata se lleva las manos a la cabeza diciendo: «¡Era nuestro mejor satélite!». También destruyen con el rayo de la muerte una base secreta y el burócrata exclama: “¡Era nuestra base más secreta! ¡Es como si el rayo hubiera absorbido las memorias de la jefa!”.

Total, que los protagonistas se acercan ya al cuartel general de la mala y no tienen ningún plan, pero aparecen unos US SEALS que andaban por ahí y les dicen:

—No os preocupéis, tenemos puesta una bomba justo debajo de este edificio. Hace tiempo ya que la pusimos. Si la detonamos, morirán.

—Perfecto, entonces hacedlo.

—Ishh… Es que hay que accionarla manualmente.

—Pero hombre, ¿qué os costaba ponerle un control remoto?

—Si ya, si ya…

—Bueno, pues que vaya alguien a activarla.

—Ishh… Es que está en un túnel subterráneo que está inundado.

—No preocuparse, nosotros tenemos en el equipo a Killer Croc, mitad hombre, mitad cocodrilo, que lleva toda la película sin hacer nada. Nada de puta madre y respira bajo el agua y estaba ya un poco mustio el hombre pensando: «Jolín, a ver si no va a haber en esta misión ninguna parte de bucear bajo el agua».

—No. Iremos nosotros, los US SEALS.

—Pero escúchame, te estoy diciendo que este tío respira bajo el agua, nada muy bien, especialmente en entornos así oscuros y alcantarillescos y no ha hecho nada en toda la película.

—No sé, no sé. Creo que es mejor que vayamos los US SEALS, que es nuestro trabajo.

—Pero es que a Killer Croc también le han contratado para eso.

—Ah bueno, pos oc.

Y los US SEALS con Killer Croc se meten ahí y se infiltran y, mientras tanto, los otros van por la superficie para distraer a Encantadora y su hermano. Al llegar, Encantadora les dice:

—¡Ya he terminado mi conjuro!

¿Conjuro? ¿Pero no era una máquina?

—Erm… Seh… Eso quería decir… Mi máquina…

Vamos, que no se aclara ni ella, que es la propia artífice del rayo del mal, así que no me extraña que al final fracase.

El hermano está ahí también, que se ha convertido en un gigante de fuego muy fuerte y poderoso. Al verlo, todos se acojonan un poco, normal.

—¿Qué vamos a hacer con ese gigante de fuego tan fuerte y tan poderoso?

A lo que Diablo el piroquinético responde:

—Pues al hilo de lo que estáis diciendo, comentaros que tengo un poder que es convertirme en un gigante de fuego, un poco más fuerte y un poco más poderoso que ese.

Mira qué bien, mira qué suerte. Esto, que es muy sorprendente, si eres un espectador sagaz, ya lo ibas sospechando, porque antes te han puesto un flashback de Diablo después de haber perdido el control en un ataque de ira, lamentándose porque ha quemado toda su casa y su mujer y sus hijos. Que uno puede pensar que lo que se le ha ido de las manos es solo su poder de piroquinesis, no el poder de convertirse en un gigante de fuego, pero esa es la magia del cine, así juegan contigo los guionistas.

Y Diablo, convertido en un gigante de fuego, lleva al malo justo hasta el sitio donde está la bomba por abajo y la explotan y él se sacrifica, pero da muy poca pena, porque era un ser atormentado y como habían muerto su mujer y sus hijos, pos todo oc.

Y ya solo queda la Encantadora, que está ahí flotando ante el rayo de la muerte y les dice a los protas que se unan a ella (aquí ya vemos que Encantadora no las tiene todas consigo), que juntos gobernarán la galaxia y cosas así. Pero no los convence, porque serán supervillanos, ladrones, asesinos y sabandijas carentes de ética alguna, pero en estas últimas 18 horas se han hecho amigos, y un amigo es un tesoro. Aquí podríamos haber entrado en una sosegada reflexión acerca de la moralidad o no de subyugar a la humanidad, pero lo importante es que triunfa el HAMOR.

La mejor de todos es Harley Quin, que le dice a Encantadora que vale, que se va a unir a ella (pero ¡es mentira!, aquí está la genialidad de su plan) y Encantadora le dice que se arrodille y ya, que aunque sea un ser cósmico, milenario y transdimensional, los ritos del Medievo significan mucho para ella. Y Harley Quinn se acerca y empieza a decir:

—Me arrodillaré…

(Aquí Encantadora tenía que haber estado un poco avispada, porque los puntos suspensivos esos no podían significar nada bueno.)

—…pero…

(Y ya se sabe, que siempre que hay un «pero», todo lo que se ha dicho antes es como si no contara, eso lo he visto yo en Facebook un millón de veces, pero claro, Encantadora lleva miles de años encerrada en un jarrón y no ha leído Facebook.)

—…antes voy a…

(Llegados a este punto a mí ya me da pena Encantadora, tan ingenua la mujer, tan confiada, que entre pausa y pausa no le da por sospechar ni un poquito.)

—…hacer una cosa…

(Tan confiada es que ni mira para abajo, que si lo hubiera hecho, habría visto que había una espada muy bien puesta justo a los pies del rayo mortal.)

—…una cosa secreta…

(Y menos mal que está ahí esa espada, porque Harley Quinn va armada con un bate de béisbol, que hay que ver lo rácanos que son los del Gobierno Federal, que mandan ahí a la ciudad tres helicópteros Phantom Tiger Ranger Fighter con los depósitos llenos y no son capaces de darle a Harley Quinn un arma en condiciones.)

—…y esa cosa secreta es…

(Aunque ahora que lo pienso, Harley Quinn también lleva una pistola, que a lo mejor no es todo culpa del Gobierno Federal y la muchacha también va un poco a su bola en lo que a armamento se refiere.)

—…¡MATARTE!

Y coge la espada, se lanza contra Encantadora y le raja el pecho o algo así. Y creo que hasta le saca el corazón (que lo había recuperado en alguna escena del medio). Y en ese momento alguien lanza otra bomba contra ella, pero como las bombas esas que tienen son de detonar a mano, pues uno piensa que va a ser tontería, que a lo mejor le hace un chichón en la cabeza, pero poco más, pero NO. A estas alturas ya nos hemos olvidado de que Will Smith es un tirador de élite y con mucha precisión dispara y la bomba explota y la mala muere y el mundo se salva.

Y se ponen todos muy alegres (se les ha olvidado ya que han muerto dos de sus compañeros) menos el novio de June Moone, ese está triste triste porque al lanzarle una bomba a Encantadora, pues también muere June Moone… ¿o no? Pues efectivamente no. June Moone está viva debajo de una especie de cáscara negruzca y sale y se abraza al novio. La única explicación para que siga viva es el poder del amor, porque ya me dirás cómo va a sobrevivir a ese pepino de bomba. Y empieza a sonar música y hace sol y rulan los daiquiris y llega la jefa y les dice que ya que han salvado a la humanidad les va a hacer una reducción de condena y, además, a Killer Croc le va a poner el canal Hip Hop en la celda (no una tele, no: el canal hip hop; que por las mañanas intenta hacer zapping para ver Espejo Público y no puede, porque solo sale el canal Hip Hop), a Harley Quinn le pone un Nespreso en la celda y a Will Smith le permite ver a su hija.

Esto es muy emotivo, porque en la siguiente escena vemos a Will Smith con su hija explicándole el teorema de Pitágoras, y esto nos lleva a otra reflexión: Tiene apenas unas horas para estar con ella y las pasan haciendo deberes de matemáticas, ¿no estamos cargando a nuestros hijos con demasiada tarea para casa? Como vemos, aquí la película también se posiciona socialmente.

Hay que esperar en los créditos, porque al final sale Batman un poquito más diciéndole a la jefa que menuda es ella.

Ah, y también sale el Joker.

En resumen, una película redonda.

Lo peor: han tenido que quitar mucho metraje del Joker para meter teléfonos y tablets de Samsung.

Lo mejor: que triunfa el AMOR.

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Entrevista a Quequé

Quequé tiene sólo treinta y pico años, pero a mí me saca diez (es que yo soy muy joven). Es de esos humoristas que yo veía de pequeño en El Club de la Comedia o La Noche con Fuentes y Cía y venían a renovar el humor con el cambio de milenio y yo, que era un mico, me partía de risa con él. Nunca lo he visto en directo. Bah. Nunca he visto nada en directo. El caso es que no sé cómo conseguí engañarle para que hacerle una entrevista, pero aquí está.

¿Te consideras un jeta? ¿Es imprescindible ser un poco jeta para dedicarse al humor? ¿El jeta nace o se hace?

No sé si imprescindible, pero a mí me viene muy bien. La jeta me sirve para vencer la timidez y subirme a un escenario a decir chorradas. Creo que el jeta se hace, la vida te va llevando. Un día descubres que la sociedad, si le haces reír, te perdona lo de ser un jeta.

En diez años de carrera, ¿qué es lo más importante que has aprendido? ¿En qué has cambiado (si es que  has cambiado)?

He aprendido que, para empezar a ser un buen cómico, se necesitan diez años, por lo menos. Y sí, he cambiado bastante, no sé si a mejor o a peor, pero es que, si no, me aburro.

¿Eres un adicto a las redes sociales? ¿Tanta actividad en Internet es porque te gusta o porque tu trabajo lo requiere? Todo el mundo sabe que te encanta Twitter y detestas el Facebook pero, ¿tienes Tuenti?

Me gusta el Twitter, pero no soy adicto (que es lo primero que dicen todos los adictos). No creo que mi trabajo lo requiera, de hecho hay muchos compañeros que pasan de redes y les va muy bien. Yo estoy en Twitter porque es una buena herramienta para anunciar bolos y porque me divierte. Hay mucho ingenio en Twitter. Con Facebook no puedo: no lo entiendo. Y el Tuenti ya me ha pillado mayor…

¿Es verdad que la televisión embrutece? ¿Está mal la televisión en España? ¿Crees que existe la telebasura?

No más que cualquier otro medio, creo. También embrutece escuchar ciertas emisoras, leer algunos periódicos o consultar según qué webs. En la tele puedes ver cosas maravillosas o ‘Sálvame’, depende de ti. A lo mejor, nos hemos embrutecido todos un poco. Y no creo que sea solo por culpa de la TV.

¿Cómo se escribe un chiste? ¿Hay un proceso mecánico para fabricarlos o es simplemente inspiración? En definitiva, ¿qué es el humor?

Los que no somos partidarios de trabajar, creemos firmemente en que nos salvará la inspiración. Pero al final, por desgracia, hay que trabajar, aunque sea un rato. Para mí, el humor es lo que te hace gracia. Y ya. Me aburre muchísimo teorizar sobre el humor. Y aparte, no doy para tanto.

 ¿Quién es tu humorista favorito y por qué te hace reír?

Hay muchos, pero en el primer lugar siguen estando Faemino y Cansado y creo que se quedaran ahí por mucho tiempo. De mi generación, con el permiso de Dani Rovira y Goyo Jiménez, te diré que Ignatius me encanta, por la forma y por el fondo. De la nueva hornada, me gusta mucho Luis Álvaro. Y también Ricky Gervais, Bill Maher, Tina Fey

¿Hasta dónde puede llegar el humor? ¿Hay temas prohibidos para el humor? ¿Hay humor malo y humor bueno?

Hasta donde nos dejen. Conviene recordar que en España hay leyes que dicen que puedes ir a la cárcel por meterte con el rey o por ofender a los católicos, que es una cosa muy medieval que deberíamos mantener por su curiosidad y porque así es más divertido. Es cierto que la censura aviva el ingenio. Y si,además, tienes la suerte de que alguien te denuncie, te regala una campaña de publicidad impagable.

¿Alguna vez te han censurado un chiste? ¿Te has censurado tú mismo?

Sí a todo. Bueno, en Twitter todavía no. Seguiremos intentándolo…

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Entrevistilla a Raquel Sastre

Raquel Sastre es cómica, es murciana y es muy divertida. Y poco más necesitas saber. Pasó por Paramount Comedy y ahora es guionista en El Hormiguero. Ah, y ha sido muy amable al concederle a esta humilde nutria marina una pequeña entrevista para el blog.

Es @RaquelSastreCom en Twitter.


¿A qué te dedicas? ¿Eres funcionaria, bibliotecaria, humorista, guionista, cómica, monologuista…?

Básicamente a no estrellarme con el coche, porque lo compagino todo.

¿Qué es lo peor y lo mejor de tu trabajo?

Lo mejor, hacer reír a la gente (eufemismo de la pasta que se cobra) y lo peor, que estás cada día en una ciudad distinta (eufemismo de la pasta que te gastas en diésel).

¿Crees que la televisión es “la caja tonta”? ¿Crees que es correcto hablar de telebasura?

La caja tonta es la del banco, que le metes una tarjeta de plástico y te da tu tarjeta y dinero de verdad. La telebasura no sé si existe porque nunca he visto Sálvame.

¿Qué es el humor? ¿Qué es lo que hace gracia? ¿Existe una técnica para fabricar chistes o es pura inspiración?

El humor y la gracia es lo que siente una persona cuando lee o escucha un chiste y se ríe. Y gracia hace todo. Seguro que en algún lugar del mundo, alguien se ha reído con una serie de Resines. En cuanto a cómo escribir, es aplicar la técnica a la inspiración. 

¿Cuánto hay de ti en tus monólogos? ¿Cuando acabas tú y empieza tu personaje? ¿Alguna vez alguien se ha tomado en serio una broma que has hecho durante un monólogo?

De mí no hay nada, aún no escribo con mi sangre.

El personaje es sólo eso, un personaje, y normalmente no se lo toman en serio; y si se ofenden por un chiste, dos males tienen: enfadarse y enfadarse más aún cuando ven que no me importa.

¿Tiene límites el humor? ¿Qué opinas de ser políticamente correcta? ¿Has sufrido mucha censura? ¿Se puede uno reír de cualquier cosa? ¿Tu humor es igual en el escenario que luego en privado con tus amigos?

El límite al humor lo pone cada persona sobre sí misma. A uno le puede horrorizar un chiste sobre alguien muerto y otro partirse de la risa con el mismo chiste. Yo normalmente tengo un límite muy alto, así que escribo en consonancia.

En cuanto a la censura… ¿Has oído muchos chistes de hipotecas, bancos o Botín?

Creo que te puedes reír de cualquier cosa, aunque hay que ser consciente del público con el que tratas en cada ocasión. En privado suelo ser más permisiva con la auto limitación y los chistes son más bestias.

¿Cuáles son tus referentes a la hora de ponerte a escribir? ¿Quién es tu humorista favorito? ¿Quién te ha hecho reír más?

Uff! Humorista favorito no tengo, pero sí varios que me gustan mucho. Como los típicos españoles ya están muy dichos, (GoyoChanantes, etc) paso a otros menos famosos: Luis ÁlvaroIgnatiusVaqueroÁlex Clavero… Pero el cómico que más risa me hace es Federico Jiménez Losantos.

¿Qué hay de cierto en que hueles bien en las distancias cortas?

Totalmente falso. A no ser que te guste el rodaballCORTEN CORTEN CORTEN LA EMISIÓN…

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Entrevista con Miguel Noguera

Miguel Noguera es un humorista muy especial. De hecho mucha gente no le definiría como tal. Su estilo no se parece a nada y tampoco lo pretende. Actúa y dibuja, pero su fama le ha llegado gracias a los ultrashows, monólogos aparentemente inofensivos que esconden zarandeos lógicos que, en última instancia, son lo que (en algunas personas) llega a producir risa. Los ultrashows son concatenaciones de ideas y las ideas son estas ocurrencias aberrantes, estas situaciones extrañas o incómodas y estos procesos lógicos inesperados que tanto le gustan a Miguel Noguera.

Hace un año sacó un libro, Ultraviolencia, que reúne algunas de estas ideas y también trae dibujos en algunas.

¿A qué se dedica Miguel Noguera?
Bueno, hace dos años pude dejar el trabajo de teleoperador para dedicarme al Ultrashow y los libros. Principalmente me gano la vida con los Ultrashows. Aunque lo otro también da pasta, claro.

¿Es cierto que no ensaya los Ultrashows? ¿No ensaya por pereza o por temor a perder algo de la propia filosofía de su espectáculo?
Es cierto que no ensayo. Aunque el Ultrashow es un ensayo en sí mismo, es decir, hay ideas que se van puliendo al explicarlas en distintos Ultrashows, y el espectáculo va evolucionando a medida que lo llevo a cabo; pero fuera del Ultrashow no ensayo (si por ensayo entiendes probar sin público. Sí redacto una lista de ideas, preparo un power point, y las ideas cantadas las ensayo con Dani, porque tenemos que ponernos de acuerdo en los acordes y los cambios). Ahora tendrás que disculparme, porque me voy a extender un poco. Si necesitas ir al lavabo, hazlo ahora, que te espero… Bien, el Ultrashow tiene dos tiempos: La idea “desnuda”, por así decirlo, que se enuncia en un momento, y después una especie de divagación improvisada que gira en torno a la idea y que puede alargarse más o menos en función del humor que yo gaste ese día. Es verdad que a veces repito, o me apoyo, en elementos que surgieron de divagaciones de otros Ultrashows (“subideas” que quedan fijadas a la idea principal); pero lo que más me gusta es el carácter improvisado del discurso, lo recién hecho. Pensar en directo, vamos. Es con lo que más disfruto del Ultrashow; aunque es difícil alcanzar ese feliz estado de conciencia en el que articulas cosas a tiempo real, y el público disfruta contigo. Para mí es imposible mantenerse en esos umbrales durante una hora. Por eso existen las ideas, que son como una red de seguridad, un descanso, un archivo de ocurrencias que sostiene el espectáculo y le da forma y sentido. También son un fondo que detona la improvisación (ya que evocan escenarios, personajes, etc). Las ideas ya funcionan por sí mismas. Podría explicarlas sin más y salvar el Ultrashow a duras penas; pero la auténtica razón de ser del espectáculo es ese momento de creación frente al público. Por ese motivo no ensayo, porque no se trata de presentar a la audiencia un texto premeditado, sino que la gente pague por verme improvisar (y por las treinta o cuarenta ideas que explico). De todas formas, los contenidos que manejo se crean de forma instantánea y repentina. Las ideas se me ocurren y las anoto; no llego a ellas por medio del raciocinio, el pulimento o el trabajo acumulado. Si me haces pensar o elaborar, solo produzco mierda.

¿Alguna vez le han dicho que usted no tiene gracia, que sus Ultrashows no hacen gracia? ¿Qué le hace gracia a usted?
Me lo han dicho muchas veces; bueno, no me lo han dicho en persona, sino a través de Internet. Y es cierto, hay mucha gente a la que no le hace puta gracia el Ultrashow y yo le provoco un profundo rechazo. También hay gente que se ríe mucho, ¿eh? Ambos son corderos de dios. Ambos tienen razón.
Los contenidos o los discursos pensados para hacer reír no suelen hacerme gracia. No consumo mucha comedia ni humor en general. Hay determinadas personas que me hacen reír digan lo que digan, busquen ser graciosos o no. Es una cuestión de seducción. También me río con determinadas desgracias, no puedo evitarlo.

¿Qué es en el fondo el humor? Si destilamos el humor, ¿qué es lo que nos queda? ¿Cuál es el denominador común de todo lo que produce risa?
Buf, yo qué sé. Habrá un montón de estudios científicos y filosóficos sobre el fenómeno del humor y la risa. Búscalos, qué quieres que te diga. Hay un libro muy conocido del filósofo Henry Bergson que se llama La Risa, y sostiene la tesis de que nos reímos cuando se evidencia nuestra naturaleza más mecánica (al nivel que sea), cuando se pone de manifiesto que somos monigotes accionados por poleas; por ejemplo, en una caída… Bah, no sé, en realidad he leído muy poco sobre el tema y no tengo una opinión formada. Déjame dormir, por favor.

¿Piensa que el humor tiene un límite? ¿Cree que cualquier cosa puede ser objeto de chistes?
Los objetos del humor son ilimitados, claro. El límite tiene que ver con el contexto comunicativo, no con el contenido. Hay momentos en que el humor es interpretado como agresión o falta de respeto. Mi objetivo es explicar ideas, no escandalizar o forzar el límite. Pero bueno, siempre hay gente que se ofende, qué se le va a hacer. Solo espero que no me pongan una denuncia…

¿Alguna vez le han pedido que no hablara de algún tema en un Ultrashow? ¿Le han censurado alguna idea? ¿Se ha auto-censurado usted en algún momento?
Me pidieron un Ultrashow para las víctimas del Holocausto (con motivo del día internacional en memoria de las víctimas), y claro, no me permitieron bromear sobre el asunto, como es comprensible… Que nooo, ¿cómo iban a pedirme algo semejante? Normalmente me contratan en sitios en los que no hay problemas con la censura. Yo me censuro si noto que lo “polémico” del contenido puede empañar la idea que quiero transmitir, es decir, si el público va a fijarse más en la supuesta “transgresión” que en la idea. Pero esto ocurre muy, muy poco. Bueno, a ver, en la radio no puedo explicar según qué ideas, claro, porque sería un marrón para el programa y se acabaría la sección. Cuanto más masivo y más poder concentra el medio en que te muevas, más terror, más tijera y más recato. Pizzicato.

¿Cuáles son sus referentes a la hora de escribir e interpretar sus espectáculos? ¿Está más influido por la cultura académica o por la cultura popular? ¿Quién es su humorista favorito?
Hay momentos en los que estoy sobre el escenario y pienso, “mira, este trozo así aislado, parece un stand up americano de, yo qué sé, Steven Wright, o Tig Notaro” (sí a veces pienso en esa tía, no sé por qué). Que conste que no conozco mucho el stand up americano. Fue Carlo Padial el que me inició, pero no he visto casi nada. Ayer me descubrí usando involuntariamente el ritmo de Javier Cansado, o eso creí por un instante… Aparte de esa anécdota, me influyen muchos agentes (aquí suelo citar a la gente de mi entorno): Jonathan Millán, Querido Antonio, La Abuela Bloguera, Canódromo Abandonado, Los Venga Monjas, Los Pioneros del Siglo XXI, Álvaro Carmona (que es humorista y amigo), buef, Los Chanantes… Ah, hostia, tengo muchas ganas de ver a Ignatius Farray en directo…

¿Quién diseñó la cabecera de su blog? ¿Cuántas horas pasa al día metido en Internet? ¿Qué ha aportado Internet a su carrera profesional?
La cabecera la hice yo con el Paint. Entro muchas veces al día en internet. Lo uso mucho. Me sirve para promocionar mi trabajo y difundirlo. En Internet me he forjado la fama gracias a los vídeos en Youtube. Y joder, también me da infinidad de contenidos. Lo uso mucho, lo uso mucho… Sí.

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