Las lenguas de Frankenstein (idiomas artificiales)

Esperanto, dothraki, klingon o neolatín. Los hombres hemos jugado a ser Dios y creado nuestras propias lenguas. Si nos expulsaron del Paraíso por comer una manzana, esto bien vale un segundo diluvio.

matp

[Read this post in English here]

¡Cuántas cosas habrá que no sabemos! Conceptos que ahora nos parecen obvios, en su momento fueron grandes ideas. ¿Cuántas cosas tendremos delante de nuestras narices y somos ciegos para verlas?  La genialidad no es descubrir la ley de la gravedad, sino darse cuenta de que los objetos caen hacia abajo y que a lo mejor no tendría que ser así necesariamente (Newton sólo hizo lo primero). ¿En qué momento nos dimos cuenta de que la lengua era arbitraria, de que podíamos hablar con otras palabras y otra gramática? Recordemos que los griegos antiguos, tan sabios ellos, llamaban bárbaros a los extranjeros, palabra que significaba los que balbucean, los que no saben hablar e intentan imitarnos con su jerigonza vacía.

La creación de lenguas tiene que ver con la creación de leyes. Antaño, durante el paleolítico no había normas escritas, la voluntad del líder se hacía efectiva bajo el control que le otorgaba una superioridad física indiscutible. Es decir: o le hacías caso o te reventaba a hostias. Luego aparecieron los imperios grandes y la escritura, y para que no tuviera que ir el rey a tu casa a matarte a capirotazos, hubo que poner por escrito lo que él decía, para que otros señores, en nombre del rey, llevaran a cabo su deber de zurrarte. Y así nacieron las normas escritas.

Es en este momento en el que se produce la revelación: OH WAIT! Si la norma es lo que está ahí escrito, ¿no podríamos cambiarla al cambiar lo escrito?

Lo mismo ocurre con las lenguas. No es un proceso fácil el que lleva a una persona a pensar que puede crear una nueva lengua. La revelación sucede cuando alguien pone por escrito el vocabulario y las normas gramaticales de una lengua existente y otro alguien se siente tentado de remendarla sobre el papel, cambiando las leyes de la lengua como se cambian las leyes de los hombres, como se edita un código de programación.

.

.

El esperanto, la lengua de la paz universal

“Eĉ guto malgranda, konstante frapante, traboras la monton granitan”

(Hasta la gota pequeña, que golpea constante, taladra el monte de granito.)

-L. L. Zamenhof-

.
Autor: Ludwik Lejzer Zamenhof
Año: 1887
Hablantes: Entre 200.000 y 2.000.000
Tiempo estimado de aprendizaje: En un año se adquiere un C2*
.

zamenhof

Zamenhof diciendo “Say my name”

Cuando se habla de lenguas artificiales, es la primera (a veces la única) que nos viene a la mente. Sin duda es la que ha tenido más éxito. Inventado por un oftalmólogo polaco en 1887, ahora la hablan entre 200.000 y 2.000.000 de personas. Este es un dato impresionante. Si tomamos la estimación más baja, significa que el esperanto tiene más hablantes que el 80% de las lenguas que se hablan en el mundo. Si tomamos la estimación más alta, supone que hay más hablantes de esperanto que de estonio, letón, islandés o euskera. Tiene más de 4.000 obras literarias (traducciones y originales) y la Wikipedia en esperanto es la número 20 en cantidad de artículos, lo cual no es de extrañar, porque usualmente los hablantes de esperanto son personas cultas y de clase alta.

Ludwik Zamenhof  fue un hombre muy sabio. Su genialidad no estriba en la confección del idioma, sino en cómo lo publicó, dejando un tiempo “muerto” para que la gente lo aprendiera y lo asimilara antes de permitir el primer congreso internacional de esperanto. Sustituyó la herencia cultural (inexistente en los primeros tiempos del esperanto) por unas normas gramaticales dogmáticas, lo cual (visto a día de hoy) no fue una mala idea. Trabajó en una moral universal, el Homaranismo, que hubiera sido el complemento filosófico del esperanto. Nunca ganó un céntimo por todo este trabajo. Renunció a los derechos patrimoniales de la obra. Fue un hombre íntegro que creía que su lengua podría acabar con las guerras entre las naciones. No en vano, el nombre del idioma viene del seudónimo con el que Zamenhof firmó la primera publicación: Doktoro Esperanto, el Doctor Esperanzado.

Las principales críticas que se le hacen al esperanto es que sólo se basa en lenguas europeas, que su gramática no es tan sencilla (tiene artículos y casos gramaticales, dos elementos muy prescindibles para muchos idiomas) y que su fonética no es para todos los públicos (a los españoles nos cuesta aprender sus 4 tipos de eses, sus dos niveles de intensidad en las haches…)

Sin embargo, lo mejor del esperanto es que haya llegado hasta donde ha llegado sin que lo respalde ningún tipo de interés económico o político. Los esperantistas son auténticos quijotes, nadando a contracorriente en un mundo que no les entiende.

El prestigio del que gozó Zamenhof en sus últimos años sólo era comparable a su pobreza. Demasiado honrado para hacer dinero, se las apañó para sacar adelante a tres hijos que más tarde morirían en la II Guerra Mundial asesinados por los nazis.

También es triste la historia de la película de terror Incubus, de 1966, rodada íntegramente en esperanto y protagonizada por William Shatner (el Capitán Kirk de Star Trek). Dos de sus protagonistas se suicidaron en los años posteriores al rodaje, otros sufrieron terribles desgracias familiares y la propia cinta desapareció en un incendio hasta que 35 años después apareció una copia en la Cinémathèque Français.

El esperanto suena a indoeuropeo. Es un plato latino con guarnición germánica preparado a la manera eslava. Suena a Europa, a herencia común, a mundo. Suena a pasado y a futuro, a un sueño utópico de entendimiento universal que se ha desvanecido.

Suena así:

.

.

El ido, el elegido y olvidado

 

“Nun la tota mondo havis un linguo e komuna parol-maniero”

(Toda la tierra tenía la misma lengua y las mismas palabras)

-Mito de Babel-

.
Autor: Louis Couturat y Louis de Beaufront
Año: 1907
Hablantes: Entre 100 y 200
Tiempo estimado de aprendizaje: Es incluso más sencillo que el esperanto*

.

Ido_Kongreso_en_Desau_1922

“Otra, otra, que he cerrado los ojos” -Lingüista celebérrimo y coqueto

Tras la creación del esperanto, una piñata de idiomas artificiales ha aparecido para solucionar los cabos sueltos que había dejado Zamenhof o simplemente para hacerlo más divertido. Alguno de los llamados “esperántidos” (derivados del esperanto) son el muldolico, el romániço, el esperanto sen fleksio, y el esperanto reformado, diseñado por el propio Zamenhof y que fue rechazado por la comunidad esperantista. De todas formas, estas lenguas han resultado ser muy útiles para los esperantófonos, quienes las usan para traducir obras literarias, películas y obras de teatro en las que se hablan dos variedades de un idioma, como dos acentos alejados del español.

El ido tiene el indiscutible honor de ser la única lengua construida elegida para ser la lengua auxiliar internacional de la humanidad, según la delegación internacional que se instituyó a principios del siglo XX, formada por un comité internacional de sabios y a la que nadie prestó la más mínima atención.

El drama del ido es que fue elegido y olvidado, como el mejor candidato para un puesto que acaba comiéndose los mocos porque la empresa sigue unos criterios de selección no demasiado objetivos.

Pero claro, ¿cuáles son las lenguas auxiliares en cada época? En Occidente lo han sido el inglés, antes el francés, antes el español, antes el latín… porque tras esos idiomas había poderosos imperios. ¿Qué hay tras el ido? ¿Motivos racionales objetivos? Ja. Los seres humanos somos seres emocionales, a gran escala somos esclavos de los poderosos, a pequeña escala esclavos de nuestras necesidades. ¿Quién va a aprender ido si nunca te lo pedirán en una entrevista de trabajo?

Suena así:

.

.

El lojban, la lengua ciborg

“le nanmu cu ninmu”

(“Una o más cosas específicas que describo como ‘hombres’ son mujer” aka “Esa tailandesa viene con sorpresa”)

-Frase “intraducible” del lojban-

.
Autor: Logical Language Group
Año: 1987
Hablantes: Entre 50 y 100
Tiempo estimado de aprendizaje: En un año se adquiere un B1/B2*
.
800px-Lojban_flag.svg
El logo del lojban, el logljban

Una vez desarrollado y pulido el esperanto, poco quedaba por hacer en el tema de las lenguas universales… ¿o no? En 1955 James Cooke Brown creó el loglan (Log-ic Lan-guage) para la investigación lingüística, con la idea de demostrar la hipótesis de Sapir-Whorf, que dice, a grandes rasgos, que el idioma que uno habla condiciona su manera de pensar.

sapir3

“Whorf, sácame una foto así todo ufano por haber pensado una hipótesis tan genial” -Sapir

¡El fin de una lengua artificial no tiene que ser la comunicación internacional! El loglan nació como un instrumento de investigación. Pero su creador no llevaba muy bien que se usara su idioma sin su permiso (y lo que es peor, sin cobrar sus honorarios), así que en 1987, el Logical Langauge Group creó el lojban, la versión libre del loglan, basando su vocabulario en los 5 idiomas más hablados del mundo: mandarín, hindi, inglés, español y árabe.

Su estructura está basada en la lógica de predicados y no se parece mucho a un lenguaje humano, ya que los conceptos están organizados en categorías. El lojban está diseñado para ser preciso y flexible, de tal manera que pueda parecerse a un lenguaje natural o a un lenguaje de programación, según se desee.

Se piensa que podría usarse es softwares de traducción, como lengua intermediaria entre un idioma y otro cualesquiera, ya que se puede decidir qué información (género, número, tiempo, cordialidad…) se incluye y cuál no en la frase.

El lojban es el idioma de los hombres y de los ordenadores, la lengua puente entre nuestro ser racional y nuestro ser natural. Es un idioma ideológica y culturalmente neutro, es el pantalón vaquero de las lenguas artificiales, el arroz blanco listo para prepararlo al gusto de cada cual.

Suena así:

.

.

El klingon, el idioma de los guerreros (y los friquis)

“Heglu’meH QaQ jajvam”

(Hoy es un buen día para morir)

-Caballo Loco (lo dijo en lengua dakhota, no en klingon)-

.
Autor: Marc Okrand y James Doohan
Año: 1984
Hablantes: Unos 12 hablantes fluidos
Tiempo estimado de aprendizaje: Es un poco más fácil que aprender inglés*
.
klingon che guevara
La gente sube cada cosa a Internet…

Presentadas ya las lenguas internacionales y las lógicas, nos quedan las lenguas artísticas, las creadas con el propósito de ser escuchadas (o leídas), pero no habladas. El klingon, el élfico, el dothraki… son idiomas ligados a culturas igualmente inventadas. No buscan acoplarse a los hombres (como las anteriores) sino a ciertos seres imaginarios que habitan sus universos ficcionales.

2006-05-04-klingoncleavage

Cosplay de klingon putilla.

El klingon, lengua friqui por antonomasia, fue diseñada para una raza de guerreros extraterrestres y, efectivamente, no suena muy humana. Las diferencias culturales también abren una gran brecha. Por ejemplo, en klingon no tienen palabra para beso.

Sin embargo, ha resultado ser una lengua perfectamente funcional, con la que se puede educar a un hijo, cantar una canción o escribir una wiki (Wikipedia cerró su versión en klingon en 2005, pero los artículos aún están disponibles).

El klingon goza de una gran popularidad audiovisual. Sheldon Cooper lo habla fluuidamente y Frasier da un discurso en klingon creyendo que es hebreo (¡Qué disparate!… ¿no?). A Mila Kunis el ruso le suena a klingon … en lugar de sonarle el klingon a ruso.

En 2013 se estrenó ‘u’, “la primera auténtica ópera klingon en la Tierra”. Fue un éxito.

Suena así:

.

.

El hebreo, el golem despertado

“אין אדם מת וחצי תאותו בידו”

(Cuando uno muere no ha cumplido ni la mitad de sus ambiciones)

-Proverbio judío positivo y animoso-

.
Autor: Eliezer Ben-Yehuda (encabezó el proyecto)
Año: Finales del s. XIX
Hablantes: Entre 5 y 7 millones, juntando nativos y hablantes muy fluidos
Tiempo estimado de aprendizaje: Unos 5 o 6 años para adquirir un C1*

.

Kosher_McDonalds

Vender hamburguesas de acuerdo con las normas culinarias judías a través de ese pegadizo eslogan musical en Israel ha sido KOSHER Y CANTAR.

No he podido resistir la tentación de incluír aquí el idioma artificial más extendido de todos, con 5 millones de habitantes y creada a finales del siglo XIX, esta lengua es el éxito lingüístico del sionismo.

Para hacerte una idea puedes imaginar que tú y tu familia sois cristianos, pero que el cristianismo es una religión minoritaria en cualquier país del mundo. Allá adónde vas, los cristianos sois minoría. En realidad no importa mucho si crees en Dios o no, desde la infancia te han dicho lo que eras y te enfada que algunas personas te desprecien sólo por tu ascendencia. Ahora imagina que en una isla se crea una nación para todos los cristianos y que cristianos de todo el mundo vais allí a vivir. Unos habláis español, otros ruso, otros árabe y otros chino. ¿Cómo os entendéis? Pues bien, decidís coger el latín, apañarlo un poco para actualizarlo (¡los romanos no tenían palabra para ordenador!), tomar una referencia para la pronunciación y… ¡aprenderlo! Escribir los carteles en la calle en este “neolatín”, dar las noticias en neolatín, enseñar a los niños en neolatín…

En aquel entonces lo más parecido a una lengua patrimonial judía que había era el yidis, un híbrido entre hebreo y alemán que aún es lengua oficial en el Óblast Autónomo Hebreo en Rusia, la alternativa comunista al sionismo tradicional.

Muchas lenguas actuales han sido “apañadas” hasta cierto punto. Los ejemplos más cercanos son el alemán, el italiano y, sobre todo, el euskera. La diferencia entre estas lenguas y el hebreo es que no estaban muertas cuando se “refundaron”. Al euskera se le hizo la respiración artificial cuando estaba agonizando, al hebreo lo exhumaron y lo revivieron con vudú.

Esta lengua, que, por cierto, se pronuncia según los cánones sefardíes, es hoy en día una lengua viva y es la lengua materna de mucha gente (Natalie Portman entre ellos).

Suena así:

.

.

Interlingua, el latín del futuro

“Si tu pote comprender un lingua sin haber lo studiate antea, allora illo es un bon selection pro un lingua internationa”

(Si puedes comprender una lengua sin haberla estudiado antes, entonces es una buena elección para una lengua internacional)

-Texto escogido más o menos randommente-

.
Autor: International Auxiliary Language Association
Año: 1924
Hablantes: Unos 2.000
Tiempo estimado de aprendizaje: En 6 meses se alcanza un nivel C1/C2*
.

eng-spa

Coloreados los países donde se habla de forma nativa una lengua romance o el inglés

¿Alguien dijo neolatín? En realidad ha habido muchos proyectos para resucitar al gigante. Bien en su forma más monstruosa, o bien como una versión revisada y mejorada del latín: Latín 2.0, la lengua para ti, joven de hoy.

Y no es ninguna tontería. Cerca de mil millones de personas hablan una lengua romance como lengua materna, si a eso le sumamos la cantidad de gente que habla francés, español, portugués… como segunda lengua y a todos los que hablan inglés (donde un 60% de las palabras procede del latín), y a todos los hablantes de idiomas que incorporan a menudo palabras latinas… entonces nos encontramos con que un latín redivivo es un punto bastante bueno por el que empezar, dado que abarca la práctica totalidad de la población humana.

El latino sine flexione, la lingua franca nova e incluso el propio esperanto fueron intentos más o menos conocidos, pero interlingua es el más profesional y sorprende por su facilidad. La mayoría de los europeos entienden pasivamente un texto en interlingua (aunque no hayan estudiado nunca nada de interlingua, pueden leerlo) y esa es una cualidad que no se había conseguido hasta ahora con ningún otro idioma. Fue diseñado por lingüistas profesionales y eso, señora, se nota.

El interlingua es el porche de los conlangs. El diseño más tradicional unido a la potencia de la era digital.

Como este es mi blog y me lo follo cuando opino lo que quiero, voy a decir que, desde mi punto de vista, esta lengua es la mejor candidata a ser una lengua auxiliar artificial universal. Tiene sus carencias (sólo se basa en lenguas europeas y prácticamente sólo en el latín), pero arreglar ese punto débil, generaría otros. Es preciosa, es grácil, es suave y fuerte. Un ciervo majestuoso, un búnker de bambú.

Suena así:

.

.

Toki pona, la lengua sencilla

“sin en ante li sin e lawa li pana e sona”

(La novedad y el cambio refrescan la mente y otorgan sabiduría)

-jan Sonja-

.
Autor: Sonja Ellen Kisa
Año: 2001
Hablantes: Entre 50 y 200 personas lo usan fluidamente en Internet
Tiempo estimado de aprendizaje: Menos de una semana
.

34y7l06

“No hay cuchara” (Herramienta comer estar-presente no)

Si todo esto te está animando y te estás planteando crear tu propio idioma artificial, olvídate. ¡No tienes ninguna oportunidad! El mercado está copado. El esperanto es genial, porque ya existe una comunidad grande y muchísima literatura… El ido el más neutro, el interlingua el más comprensible, el lojban el más lógico… Si quieres colocar tu producto te va a resultar muy muy difícil, a menos que traigas algo verdaderamente nuevo.

Eso es lo que hizo Sonja Ellen Kisa, una lingüsita canadiense que vio más allá de las lenguas artificiales que ya existían e, inspirada por la filosofía taoísta y el primitivismo, creó una lengua centrada en la sencillez. Cierto es que el esperanto y el interlingua ya son idiomas muy sencillos, pero jan Sonja (su apodo en la comunidad toki pona, que significa “persona Sonja”) llegó hasta el extremo.

Empezó a quitar, quitar y quitar, cogió el concepto más básico de cada lengua que conocía, los juntó y siguió simplificando. En toki pona no hay ni R ni F, porque se parecen demasiado a la L y a la P respectivamente. Sólo hay dos números: el uno y el dos. No hay géneros, ni artículos, ni tiempso verbales, ni casos, ni plurales, ni fórmulas de cortesía… Sólo 123 palabras (entre las que se incluyen una interjección y una onomatopeya) para un idioma plenamente funcional.

De esta forma, el toki pona se convierte en un ejercicio mental, ya que tienes que centrarte muy mucho en lo que quieres decir, en extraer el significado más básico de las palabras. No hay ornamentos, no hay añadidos, la demagogia es estructuralmente imposible, y los eufemismos altamente improbables.

jansonjalimama

Escritura jeroglífica del toki pona diseñada por Jonathan Gabel para ser mona. Aquí pone “jan Sonja li mama pi toki pona”, es decir “jan Sonja es la mamá (creadora) del toki pona”.

Es una lengua diseñada para ser mona, dulce y adorable. En lugar de basarse en lenguas grandes e importantes, se basa en lenguas que le gustan a su creadora (francés acadio, esperanto, holandés, finés, cantonés y tok pisin, una mezcolanza guarra de muchas lenguas en Nueva Guinea). Contiene muchas palabras onomatopéyicas como: lili (pequeño), unpa (sexo), moku (comer) o pipi (insecto). Leer una descripción de su gramática me produce las mismas sensaciones que ver a un bebé disfrazado de osito de peluche.

Sin embargo, su carga ideológica la hace mi favorita (como idioma, no como proyecto): centrarse en lo simple, en las cosas que importan en la vida, deshacerse de lo superfluo para apuntar directamente al significado real de las cosas.  Es la única de todas estas lenguas que sé hablar.

Suena así:

.

.

El ithkuil, la lengua de los dioses

Aukkras  êqutta  ogvëuļa  tnou’elkwa  pal-lši  augwaikštülnàmbu

(Una representación imaginaria de una mujer desnuda en pleno descenso de una escalera a través de una serie de pasos que plasman movimientos corporales firmemente construidos que se combinan en una estela tridimensional tras ella, formando un todo atemporal y emergente que ha de ser entendido intelectual, emocional y estéticamente)

-Descripción del cuadro “Nu descendant un escalier, No. 2” de Marcel Duchamp-

.
Autor: John Quijada
Año: 2004
Hablantes: 0
Tiempo estimado de aprendizaje: Probablemente inaprendible 
.

marcel-duchamp-nu-descendant-un-escalier-1912

Nu descendant un escalier, No. 2 de Marcel Duchamp (Aunque después de leer la descripción seguro que te lo habías imaginado perfectamente)

Y si el toki pona destaca por su simplicidad, en el otro extremo está el ithkuil. Lo que jan Sonja hizo en un tiempo estimado de un año, a John Quijada le llevó más de 30 (incluyendo revisiones densas).

El idioma es una monstruosidad hermosa, un gigante tan vasto que sólo se pueden percibir pequeñas porciones de él. Ni siquiera el propio Quijada lo habla y declara que le lleva 10 minutos construir una frase sencilla en ithkuil.

El ithkuil original tenía 65 sonidos consonánticos (el castellano estándar tiene 17) y 17 vocales (nosotros 5). Cuenta con 92 casos gramaticales (el latín tenía 7, y el estonio tiene 14, y ya son muchos). Los verbos tienen una cantidad imposible de tiempos en los que se describen detalles como si la acción busca una finalidad o no, la evidencia existente de que la acción es real, la actitud emocional del hablante hacia la acción descrita, las relaciones posibles entre dos entidades diferenciadas que ejecutan la acción del verbo… Y por si fuera poco, sus número funcionan en base 100.

El fin de John Quijada era llevar el pensamiento humano a otro nivel dotándole de una herramienta superior… Pero podríamos decir que carecemos de hardware que soporte este software. Es como querer instalar el Assassin’s Creed IV en una Game Boy Color.
.

.

*Naturalmente, el tiempo que tardes en aprender una u otra lengua depende de muchos factores: tu lengua materna, las lenguas que conoces, el material que uses, el interés que tengas, tu entorno y (sorprendentemente) tu capacidad. Las estimaciones que he puesto son promedios extraídos de mi propia experiencia y de la de otros que lo han contado en foros de Internet y grupos de Facebook.

**Por supuesto hay muchos idiomas importantes que me he dejado en el tintero: el indoeuropeo moderno, el volapük, el dothraki, los proyectos de Descartes y Newton… Y puede que las más interesantes ni siquiera las conozca aún. ¿Y tú? ¿Has aprendido alguna vez una lengua artificial? O mejor aún, ¿has inventado alguna? ¿O acaso eres de los que piensa que inventar y estudiar lenguas artificiales es una locura en un mundo repleto de lenguas naturales?

Tagged , , , , , , , , , , , ,

10 consejos para estudiantes de idiomas

Muchas personas piensan que se me dan bien los idiomas, pero (guárdame el secreto) es mentira. Se me dan como a cualquiera. La diferencia es que me apasionan, me resultan muy interesantes. Y lo que te gusta, no te cuesta.

Image

[Read this article in English here]

En mi vida he estudiado (formal e informalmente) inglés, francés, alemán, griego clásico, latín, esperanto, búlgaro, japonés, italiano, lituano, portugués y letón (¡Dos clases!). El inglés lo he estudiado toda mi vida, el esperanto sólo durante unas semanas. Con el búlgaro aprendí mucho en un mes, con el francés no aprendí nada en dos años. El italiano se marchitó y lo olvidé en seguida, pero el poco alemán sigue ahí robusto aunque no lo riegue.

¿Y qué he aprendido en este tiempo? ¿En qué acerté y en qué me confundí? Ahí va mi pedazo de sabiduría sobre aprender idiomas:

1. El hambre agudiza el ingenio

La necesidad es el mejor incentivo para aprender una lengua. Tienes que verte obligado a hablarla. Tu cerebro le dedicará energía de verdad a la tarea. Evita a la gente que hable tu lengua nativa y evita (si puedes) a los que hablen otra lengua que también domines.

Puede parecer difícil y, sobre todo, caro, pero se puede aplicar a pequeña escala: pacta con la gente a tu alrededor no usar tal o cual idioma; dirígete a los nativos siempre en su lengua, aunque ellos hablen perfectamente la tuya…

Anécdota:

Durante los primeros días de mi Erasmus en Lituania hubo un problema con los documentos en mi universidad. Tuve que ir corriendo a una copistería y mandar un fax. Las mujeres que estaban allí trabajando eran ya de una cierta edad y sólo hablaban lituano y ruso, y yo sólo español e inglés. Por suerte a una de ellas se le ocurrió preguntarme si sabía alemán y le dije que sí, aunque poquito. No sé qué me pasó, pero fue como si el espíritu de Goethe tomara el control de mi área de Broca. Estaba claro, hablé porque lo necesitaba.

2. La meta es comunicarse

No busques la perfección, no intentes ser 100% correcto, pierde el miedo a hablar mal y a cometer errores. La primera lengua que aprendiste, estuviste años hablándola mal y mira qué bien la hablas ahora. Si puedes hacer frases del estilo “Si tú frío yo traer abrigo” todo el mundo va a entenderte. Si no aciertas con los tiempos ni los géneros y le sueltas a alguien “Mucho gracias por ha traído esto para yo”, también te van a entender.

No te comas la cabeza con tu acento. Mientras puedas hablar de manera que todos te entiendan, eso no importa. Piensa en ilustres extranjeros que han triunfado en España como Michael Robinson, Raffaella Carra o Marlene Mourreau, ¿qué sería de ellos sin su acento?

Es más, tu acento es tu seña de identidad. Puede ser dulce, sexy o exótico y le dice a la gente “eh, que yo no soy de aquí”, lo cual es siempre útil para que no usen contigo un lenguaje demasiado complicado ni te hablen demasiado rápido.

Anécdota:

Durante un verano estuve trabajando en un bar en la playa. Eran 12 horas al día, 7 días a la semana. Lo peor de todo es que teníamos muchos tiempos muertos en los que no venía ningún cliente y era muy fácil desesperarse. Por suerte, mi compañera de trabajo era búlgara y estaba encantada de enseñarme palabras. Al principio fueron cosas simples: “un café con leche, por favor” o “me cago en la puta”, y luego empecé con palabras comodín como “aquí”, “así”, “esto”… De tal forma, que al final de aquel verano era capaz de tener pequeñas conversaciones con búlgaros, aunque, en ningún momento aprendí un sólo género ni caso ni tiempo verbal.

3. Tiene que gustarte

Y mucho. Todos los idiomas (incluso los artificiales) tienen detrás un grupo humano que lo habla. Hay un país, una cultura y unas tradiciones de las que te puedes empapar. Y hay millones de formas. Ve películas en versión original, escucha música y apréndete las letras, busca recetas (¡y hazlas!), lee webs, libros y cómics en ese idioma…

Ioannis Ikonomou, traductor para la Unión Europea, habla 32 lenguas con fluidez (sólo una materna: el griego) y su consejo para aprender una lengua es ése: enamórate de la cultura que hay detrás de la lengua que estudias.

Anécdota:

Cuando era pequeño en casa había muy pocos compact-discs. Sí, he dicho compact-discs. Así que los que había, los escuchaba una y otra y otra vez. Uno de mis favoritos era un recopilatorio de los Beach Boys que compró mi padre aún no sé muy bien por qué (años más tarde me confesó que a él nunca le habían hecho gracia). Yo me aprendí las canciones “de oído”. Podía hacer playback de algunas perfectamente sin tener ni pajolera idea de qué estaban hablando. En algún momento dejé de escuchar el disco, y en algún otro momento, aprendí inglés. Y de repente, zas, me di cuenta de que mantenía el recuerdo de las canciones y podía entenderlas sin escucharlas (solo reproduciéndolas en mi memoria). La música es poderosa, arraiga en la memoria como el olor del suavizante que usaba mamá en casa. Hoy en día sigo acudiendo a canciones que me sé en otros idiomas para asegurarme de cómo se hace tal o cual frase. Es como una base de datos que viaja siempre contigo: tanto para la gramática como para la fonética y el vocabulario.

4. Lee

Esta está relacionada con la anterior, pero se merece un nuevo apartado. Lee. Lee. Lee. No sé si me he explicado. Lee. En la lengua que estás aprendiendo, por supuesto. Si estás empezando, lee libros para niños, guías de conversación, letras de canciones… Si tienes un nivel intermedio, intenta leer cómics, ya que si hay palabras que no entiendes, el dibujo puede darte la información que te falta. Y en cuanto te sea posible, pásate a los libros.

Ah, y no te obsesiones con buscar todas y cada una de las palabras que no entiendes. Eso sólo hará que no disfrutes de la lectura y se convierta en un suplicio que querrás abandonar (y abandonarás) cuanto antes. Cuando lees un libro en español no vas a buscar al diccionario todas y cada una de las palabras que no entiendes. Muchos adjetivos son extraños, muchos sustantivos son nuevos, pero el contexto te asegura el significado lo suficiente como para que no te compense interrumpir la lectura. Busca sólo aquellas palabras que de verdad necesites buscar. Déjate llevar y tarde o temprano la historia te atrapará.

Ah, y supongo que no hace falta decir que tienes que leer algo que te guste. No leas algo simplemente porque está en ese idioma que quieres aprender, busca un libro que de verdad quieras terminar.

Anécdota:

Intenté leerme tres libros en inglés subrayando y anotando todas y cada una de las palabras que no entendía: El Castillo de Kafka (por empezar con algo ligero), Juego de Tronos y Danza de Dragones. Ninguno lo terminé con ese método. Cuando me liberé de esa necesidad maniática de subrayar y anotar (e incluso hacer gráficas para ver cómo evolucionaba mi comprensión) pude leer libros en inglés sin problemas. No entiendo el 100% de las palabras, pero tampoco lo entiendo con un libro en español y, sin embargo, me entero y disfruto de la historia.

5. Sabe a qué te enfrentas

Uno de mis mayores fallos a la hora de estudiar idiomas ha sido tratar idiomas diferentes de la misma manera. Tienes que tener en cuenta dos cosas: cuánto sabes de tu nueva lengua, y cómo de lejos está de tu lengua materna. Las técnicas concretas que te valen para empezar a aprender inglés no son las mismas que te valen para perfeccionarlo una vez que ya lo hablas con fluidez. Y las técnicas que te sirven con una lengua cercana (como el catalán) no son los mismos que te ayudarán a aprender una lejana (como el chino).

La gente en general sabemos muy poco acerca de la filiación de las lenguas. En Europa tenemos varias familias de lenguas: las romances, las germánicas, las eslavas… Estas familias de lenguas pertenecen a una gran familia que son las lenguas indoeuropeas. Así que, eh, ni el griego, ni el ruso, ni el noruego (ni el kurdo, ni el sánscrito, que también son indoeuropeas) son las lenguas más difíciles que te puedas encontrar: ¡son primas del español!. Sin embargo, el euskera, el húngaro, el chino o el zulú sí son lenguas más alejadas del español, y te costará más hacerlas tuyas.

Resumiendo: No esperes que la curva de aprendizaje sea igual con el portugués que con el indonesio. Lo bueno de aprender una lengua cercana es que puedes llegar a dominarla muy bien. Lo bueno de aprender una lengua lejana es que hay poca gente que pueda hablarla.

Anécdota:

En Lituania, durante mi erasmus, asistí a clases de lituano y francés en los dos cuatrimestres. Tenía sendos cuadernos en los que anotaba todas las palabras nuevas que aprendía en cada uno de los cursos y los rellenaba con cuidado, tratando de que quedase buena letra y en dos columnas de dos colores diferentes. Resultó que era enormemente útil en lituano, pero totalmente tonto en francés: ¿de verdad había que apuntar el significado de “facilement” o “construire”? Para el francés lo que necesitaba era escribir palabras difíciles (como “beaucoup”, la cual soy capaz de escribir de 14 maneras distintas y todas ellas incorrectas) una y otra vez hasta recordar perfectamente el orden de sus letras.

6. Haz trampa

Siempre que escribas en tu nuevo idioma ayúdate de diccionarios y traductores. Traduce con Google Translate y usa Wordreference tanto como puedas. Busca en un sentido y luego vuelve a buscar en el otro. Ten siempre en cuenta que los traductores, los diccionarios y los hablantes cometen errores constantemente. Busca lo que te vale y deshecha lo que te resulte sospechoso. No tengas miedo a hacer trampa, porque si la haces para comunicarte, sigues aprendiendo.

Anécdota:

Hacer los deberes de lituano podía ser muy complicado. Constantemente necesitaba buscar las formas verbales en Internet para asegurarme de que las ponía bien. Buscar algo en Internet es una solución a corto plazo muy efectiva, pero después de un rato cansa. Mi cerebro, vago por naturaleza, empezó a acordarse de las formas verbales sólo para no tener que buscarlas en Internet y levantar la vista de la página.

7. La gente es buena

Y algunos son incluso mejores. El mundo está lleno de hablantes nativos de albanés que están deseando enseñarte su idioma a alguien como tú. Así que no te cortes: pregunta, pide ayuda y da un poco la lata.

Si vas a una fiesta donde todos hablan otro idioma, seguro que encuentras a alguien que quiera interactuar contigo: enseñándote, hablándote con signos o dibujos, jugando a algo que no necesite demasiadas explicaciones…

No tengas miedo de ser molesto o pesado. La mayor parte de nosotros estamos encantados de interactuar con los extranjeros.

Anécdota:

A algunas personas les encanta enseñarte lenguas, a otras no tanto. Aprovéchate de las que sí y chúpales el conocimiento como un vampiro lingüístico. Si no fuera porque un día, en una fiesta, en algún lugar perdido del centro de Europa, a alguien le apeteció empezar a enseñarme lituano, tal vez nunca me hubiera ido de Erasmus allí y tal vez nunca hubiera aprendido una de las lenguas más interesantes de Europa.

8. Cuantos más idiomas sabes, más fácil es aprender uno nuevo

Que no te eche para atrás aprender una nueva lengua porque “se me va a olvidar la que ya sé”. Existe una primera frontera: verte a ti mismo capaz de comunicarte con efectividad en un idioma que no es el tuyo. Más allá de eso, cada lengua nueva que aprendes, te da un nuevo punto de vista, te enseña algo sobre la gramática, la etimología o la fonética que hace que la siguiente lengua que te pongas a aprender sea mucho más fácil.

De John Bowring, gobernador de Hong Kong en el siglo XIX, se decía que conocía 200 lenguas y era capaz de hablar en 100 de ellas. Por supuesto, no estaban todas “a mano” en su cerebro cuando él iba a buscarlas. Aquellas que no usaba, las iba olvidando, pero sólo necesitaba una semana de estudio para recuperarlas. Algo parecido le ocurría a Giuseppe Caspar Mezzofanti, un cardenal italiano que había aprendido más de 30 lenguas sin salir de Italia. Así que no temas al olvido, simplemente prepárate para retomar ese idioma en cualquier momento.

Anécdota:

Una de las primeras españolas que conocí en mi erasmus en Lituania estaba contenta de haber dado conmigo, ya que era el único de los españoles que, al igual que ella, pensaba apuntarse al curso de lituano. “Me han dicho que es una lengua difícil”, me dijo ella. “Sí, tiene muchos casos”, contesté yo. “¿Casos? ¿Qué es eso?” Uy, amiga. ¿Qué es un caso? Buena pregunta. Gracias al alemán y al latín yo conocía el concepto “caso”. Desde luego que no son lo mismo en una lengua que en otra, pero el concepto, la idea de lo que es un caso, ya estaba en mi cabeza y no tuve que aprenderla desde cero. Esta pobre chavalina, de hecho, empezó pensando que era “una tontería que sólo servía para decir de dónde eras” y no le dio más importancia. Acabó por abandonar el curso. Una mártir de la lingüística comparada.

9. Pero yo ya soy muy mayor para aprender un idioma

Ahí tienes razón. La edad ideal para haber aprendido un idioma fue entre los 4 y los 30 meses. Sí, meses. Después es verdad que los niños menores de 14 tienen una facilidad mayor que los adultos y pueden llegar a aprender lenguas nuevas sin rastro de acento, pero no llegan a arraigar tanto como la lengua materna.

Pero eso no te puede echar para atrás. Igual que no puede deprimirte el no crecer al mismo ritmo que crecías cuando tenías menos de 14 años. Mira la historia de Benny, el irlandés, que hasta los 21 años sólo hablaba inglés y ahora habla fluidamente 8 lenguas más. ¿Sus secretos? Hablar para comunicarse, inmersión lingüística y amor por la cultura y la gente que hay detrás de la lengua. ¿Te suena? Si miras su vídeo te conquistará, aunque después intentará venderte su método.

Nunca se es demasiado mayor para aprender un idioma. ¿Sabías que aprender otras lenguas previene el Alzheimer? ¿Qué más motivos necesitas?

Anécdota:

Mi padre nunca tuvo facilidad (y me temo que tampoco demasiado interés) por las lenguas. Hasta que un día, ya rondando los 50, le dio por empezar a aprender francés. Alguna vez había intentado aprender algo de inglés (con antieróticos resultados), pero esta vez se lo tomó en serio. Unos años más tarde (4 o 5) ya tiene un nivel acreditado de C1 y puede comunicarse muy bien. Yo mismo no empecé a aprender idiomas en serio hasta pasados los 18. Nunca es tarde.

10. No lo dejes

Es una carrera de fondo. Aprender un idioma va a costarte tiempo.

Ya lo sé, ya lo sé. Te encantaría usar estos consejos a rajatabla, mudarte a una aldea de la India y aprender punjabi, pero tienes un trabajo que no te deja tiempo. O tienes un no-trabajo que no te deja dinero.

Los idiomas se aprenden por “cansinismo”. Sé pesado. Procura no dejarlos. Cuando ya no puedas ir al curso, búscate un profe particular, o alguien con quien hacer intercambios de idioma, o ve a algún sitio donde se hagan prácticas de conversación en esa lengua… Y retómalo en cuanto puedas.

Es importante no abandonar, ya que a corto plazo no te das cuenta de cuánto has aprendido, pero llegará un día en el que puedas charlar con alguien en esa lengua, leer un libro o ver una película. Y te sentirás genial, porque de pronto te darás cuenta de que tienes acceso directo y sin intermediarios a millones de artículos en Wikipedia, a películas que no se han traducido, a montañas de libros y a un montón de gente que te puede contratar y de la que te puedes enamorar. Pero esto sólo pasará si no abandonas a mitad de camino.

Aprender un idioma puede ser muy gratificante y muy desesperante. A veces parece que todo es súper fácil y a veces el más nimio detalle resulta imposible de comprender. A veces saldrás de clase contento y alegre, saludando a los pájaros en tu nueva lengua, y otras veces saldrás cabizbajo y arrastrando los pies, sintiéndote el más torpe del curso. Todo esto es normal. Y además tiene un nombre: el síndrome de Kramer-Bohmstadt. Jeje. No, es broma, me lo acabo de inventar. ¡No abandones!

¿Y tú? ¿Tienes algún truco para aprender idiomas? ¿Qué es lo que mejor te funciona? ¿Cuál ha sido tu mayor fracaso? ¡Comparte tu sabiduriosidad con nosotros!

Tagged ,

10 tips for language learning students

Many people think I’m good at languages, but (keep the secret) it isn’t true. I’m as good as anyone. The difference is that I love them, I’m totally into them. And what you like, becomes easy.

nutria

[Lee este artículo es castellano aquí]

Within my life I’ve studied (formally and informally) English, French, German, Classic Greek, Latín, Esperanto, Bulgarian, Japanese, Italian, Lithuanian, Portuguese and Latvian (Two lessons!). I studied English during my whole life, Esperanto just during few weeks. With Bulgarian I learnt a lot in just one month, with French I didn’t learn anything in two years. Italian faded and I forgot it quickly, but my Little German is still there, robust even if I don’t water it anymore.

So, waht did I learn after all this? What were my successes and my mistakes? Here’s my piece of knowledge about learning languages:

1. Hunger is the mother of invention

Necessity is the best incentive for learning a new language. You must be forced to use it somehow. Your brain will use true energy for that task. Avoid people speaking your mother tongue and also (when possilbe) those who speak languages that you already know well.

It may look difficult and (specially) expensive, but you can also use it on a small scale: agree with people around you not to speak this or that language; address native speakers always in their own toungue, even when they speak better your own language…

Anecdote:

During the first days of my Erasmus in Lithuania, there was a problema with the documents of my home university. I had to go quickly to a copy shop to send a fax. The women who worked there weren’t very young and they could only speak Lithuanian and Russian. While I was only able to speak Spanish or English. Luckily one of them came up with asking if I could speak German and I said yes, well, a little. I don’t know what happened then. It was like Goethe’s spirit  taking control of my Broca’s area. It is obvious: I could speak because I needed to.

2. The aim is communication

Don’t seek perfection, don’t try to be 100% right, loose your fear of speaking wrong and committing mistakes. With the first langauge you learnt, you spent years speaking it in a wrong way, now look at yourself how good you are at it. If you can make sentences like  “If you cold me bring coat” everybody will understand you. If you’re not good with tenses or cases and say to someone “Thank a lot for bringed this for I”, you will be understood too.

Don’t obsess over your accent. While you can speak in a way that you can be understood, the rest doesn’t matters. Think about famous people in your country who speak with an accent… Would they be the same without it?

Moreover, your accent is your trademark. It can be sweet, sexy or exotic and it tells people “hey, I’m not from here”, which is always useful for they not to talk to you with a too tricky language or a too quick speech.

Anecdote:

During a summer I worked in a bar by the beach. It was 12 hours/day, 7 days/week. The worst thing was the unbearable moments in which we had nothing to do, no clients and no work. Luckily, my co-worker was from Bulgaria and she was happy of teaching me Bulgarian words. At the beginning they were simple sentences such as “please, one coffee with milk” or “fucking hell, bitch”, then I started with wild-card words like “here”, “thus”, “that”… At the end of that summer I was able to keep simple conversation with Bulgarians, even if, I was never taught a single gender, case or tense.

3. You have to like it

A lot. All langauges (including artificial ones) have a human group behind who speaks them. There’s a country, a culture and a bunch of traditions that you must get acquainted with. There are millions of ways to do so. Watch movies in the original version, listen to music and learn the lyrics by heart, look for recipes (and cook them!), read web pages, books, comics…

Ioannis Ikonomou, an European Union translator, speaks 32 languages fluently (only one of them is his mother tongue: Greek) and his advice for learning a new language is this: fall in love with the culture behind the language you are currently learning.

Anecdote:

When I was little there were very few compact-discs at home. Indeed, I said compact-discs. So, those that we had, I listened to them over and over again. One of my favorites was The Best Of Beach Boys, that my father bought I still don’t know exactly why (years later he confessed he never really liked the band). I learnt the songs by ear. I could do playback with those songs with no idea of what were they about. In some moment I stopped listening to that album, and, in some other moment, I learnt English. And suddenly, bang, I realized I kept the memory of the songs and I was able to understand them without listening to them, just by playing them in my head. Music is powerful, it strikes your memory like the smell of the softener mum used to use at home. Even today, I still use songs in other languages that I know by heart for making sure how a sentence or a word works. It’s like a database that is always with you, for grammar, phonetics and vocabulary.

4. Read

This point is related to the last one, but it deserves special attention. Read. Read. Read. I don’t know if I’m being clear. Read. In the language you’re learning, of course. If you’re just starting, read children’s books, conversation guides, lyrcis… If your level is intermediate, try reading comics, because if you don’t get the words, the drawings can help you. And, as soon as it is possible, start reading actual books.

Oh, and don’t obsess over looking up every single word you don’t understand. This will only make you unable to enjoy the reading. It will become a torture that you will want to give up (and you will) as soon as possible. When you read a book in your mother tongue, you don’t look up all the words you don’t know. Many adjectives may be strange, many substantives may be new, but the context gives you enough information for you not to cut off your reading. Only look up those words that you really need to look up. Let yourself go with the flow and sooner or later you will get trapped by the story.

And of course, I guess it’s not necessary to say, but you must read something you are interested in. Don’t read something just because it’s in the language you’re learning, look for a book you want to get finished.

Anecdote:

I tried to read three books in English underlining and noting down every single word I didn’t understand fully: The Castle by Kafka (just to start with something light), A Game of Thrones and A Dance with Dragons. I didn’t finish any of them at first. When I got rid of this compulsive necessity of underlining and noting down (I even was doing charts to keep track of the evolution of my understanding) I could read books in English without problems. I don’t understand the 100% of the words, but I don’t understand 100% when I read in Spanish either and, after all, I get the plot and enjoy the story.

5. Know what you’re facing

One of the biggest mistakes I’ve made while learning languages was using the same techniques with different languages. You must think about two things: how deep you know the language and how far it is from your mother tongue. The specific techniques that are useful for starting learning a language aren’t the same than the ones that you use to perfect it once you already speak it fluently. And the techniques that are useful with a close language (like English and German) are not useful when learning a distant one (like English and Chinese).

People in general know very few about languages filiation. In Europe we have several language families: Latin languages, Germanic languages, Slavic languages… These families belong to a bigger family called the Indo-European branch. So, hey, nor Greek or Russian, nor Norwegian or Latvian (not even Kurdish of Sanskrit, which are Indo-Europeans too) are the furthest languages you can find: they are cousins of English! However, Basque, Hungarian, Chinese or Zulu… they are indeed remote languages, and it will be harder dealing with them.

To sum up: Don’t expect the learning curve will be the same with French and Indonesian. The good thing about learning a “close language” is that you can get to master it quite well. The good thing about learning a “remote language” is that there aren’t so many people who can speak it.

Anecdote:

In Lithuania, during my Erasmus, I took lessons of Lithuanian and also French during both semesters. I had a couple of notebooks in which I noted down every new word I found in those courses. I wrote carefully, trying to keep a nice handwriting, in two columns, with two different colors… I found out that doing it was very useful in Lithuanian, but totally useless with French. The words in French evoke easily their translation into Spanish. What I needed to do with French was to write the same word over and over again, in order to learn its spelling. I could spell “beaucoup” In 14 different ways. All of them wrong.

6. Cheat

Always when writing in your new language, use dictionaries and translators. Take advantage of Google Translate and Wordreference as much as you can. Translate in one way, and then again backwards. Keep in mind that translators, dictionaries and the speakers themselves make mistakes all the time. Look for what is useful for you and get rid of what looks fishy. Don’t be afraid of this kind of cheating, because if you do it for communicating, you will be still learning.

Anecdote:

Making Lithuanian course homework can be hard. Constantly I needed to look for the verb tenses on the Internet for making sure that I was writing them right. Searching stuff on the Internet was a short-term solution quite effective, but after some time it gets boring. My brain, naturally lazy, started remembering the tenses of verbs because it didn’t want to look them up on the web. It was too much work.

7. People are good

Some are even better. The world is full of Albanian native speakers which would love to teach their language to someone like you. So don’t be shy: make questions, ask for help and nag a little.

If you go to a party where everybody is spaking a language you don’t understand, you will easily find someone who would like to interact with you: teaching you, talking to you with gestures or drawings, playing with you some easy game…

Don’t be afraid of being a bore or annoying. Most of us are happy of interacting with foreigners.

Anecdote:

Some people will love to teach you langauges, some won’t that much. Take advantage of those who love teaching and suck their knowledge like a linguistic vampire. If it hadn’t been for that person in that party somewhere lost in the middle of Europe who wanted to start teaching me some words in Lithuanian, maybe I would have never chosen this destination for my Erasmus, and I would have never learnt one of the most interesting languages in Europe.

8. The more languages you know, the easier it gets to learn new ones

Don’t be afraid of learning a new language because “I’m going to forget the one that I already know”. There is one first border: the moment in which you see yourself capable to communicate effectively in a language that isn’t your own. Beyond this point, every new language you learn, gives you a new point of view, it teaches you something related to grammar, etymology or phonetics that will make it easier to learn the concepts related to the next language you are going to study.

It is said that John Bowring, governor of Hong Kong during 19th century, knew 200 languages and was able to speak 100 of them. Of course, not all those languages were “ready to use” within his brain when he wanted to speak them. Those that he didn’t use for a while, became deactivated, but he just needed a week of studying to get them back. Something similar happened to Giuseppe Caspar Mezzofanti, an Italian cardinal who learnt more than 30 langauges without getting out from Italy. So don’t be afraid of forgetting, just get ready to recover this language at any time.

Anecdote:

One of the first Spaniards I met in my Erasmus in Lithuania was happy to meet me, because we both were the only Spaniards who were going to enroll the Lithuanian language course. “I’ve been told that it’s a difficult language”, she said to me. “Indeed, it has a lot of cases”, I answered. ”Cases? What is that?” Oh, my friend. What is a case? Good question. Thanks to German and Latin I already had met the concept of “case”. Of course it’s not the same in one language or another, but the concept, the idea of what it is, was already in my mind, and I didn’t have to learn it from scratch. This poor girl, actually, started thinking that “it was a silly detail only useful for saying where you are from” and didn’t care anymore about it. She finally dropped the course. A martyr of comparative linguistics.

9. But I’m way too old to start learning a language

Yes, you are. The perfect age for having learnt a language was when you were between 4 and 6 months old. Indeed: months. After that, if you’re still younger than 14, you can learn other languages easier than most of adults and even speak them without any accent. But it’s not the same as your mother tongue.

Anyway, those are not reasons to give up. It’s like if you were getting depressed because you’re not growing anymore with the same pace you kept while you were under 14. Take a look at the story of Benny, the Irishman, who was monolingual until he was 21 and then he learnt 8 languages he can use fluently. His secrets? Aiming on communication, linguistic immersion and love towards the culture and the people behind the language. Doesn’t it ring a bell? If you check his video, you will definitely like him, but later he will try to sell you his method.

It’s never too late to start learning a language. Did you know that speaking other languages helps prevent Alzheimer? Whar other reaons do you need?

Anecdote:

My father was never good at languages (and I guess he wasn’t very interested in them either). Until one day, when he was already 50, he decided to start learning French. There were some times in which he tried to learn English (with not very good results), but this time he took it seriously. Few years later (4 or 5) he’s got a certified level for C1 and can communicate very well in French. Myself, I started studying languages seriously after 18. It’s never late.

10. Don’t give it up

It’s a distance race. Learning a langauge does take time.

I know, I know. You’d love to use these ideas strictly: move to a village in India and learn Punjabi, but you have a job stealing your time. Or a no-job stealing your money.

Languages are learnt through insistence. Keep on. Try not to abandon them. When you can’t go to the course anymore, look for a personal teacher, or someone to make language intercourse with, or go to some conversation practice club… And take it up again as soon as possible.

It’s important not to give up, because in short-term you may not realize how much you have learnt, but one day will come in which you will be able to chat with someone in that language, read a book or watch a movie. And you will feel awesome, because suddenly you would have access to millions of articles on Wikipedia, movies that were never translated, mountains of books and lots of people that may hire you or may make you fall in love. But all this will happen only if you don’t give up halfway.

Learning a language can be rewarding but also quite desperating. Sometimes it all seems to be so easy and sometimes even the silliest detail is an impossible obstacle for you to move on. Some days you will get out from your lesson happy and cheerful, greeting the birds with your new language, but sometimes you will get out crestfallen and shuffling, feeling the worst student in the class. All this is normal. It even has a name: The Kramer-Bohmstadt syndrome. Hehe. No, I’m joking, I just made it up. Don’t give up!

And you? Do you have any tricks or techniques for learning languages? What is working for you? What is failing? Share your wisdomfulness with us!

Tagged ,

Qué barato es ser rico

Hace poco he empezado en un nuevo trabajo. En uno de verdad. En una oficina, haciendo cosas “de lo mío”, con una silla con ruedas y un cajón con carpetas colgantes. Es la primera vez que no soy camarero ni profe particular ni chico de prácticas. Y he tenido un pensamiento: Qué barato es ser rico.

Nutirapoly!

Desde luego que yo no soy rico. Ni mis papás van a dejarme una suculenta herencia, ni mi sueldo ahora mismo es para tirar cohetes, pero sí que soy más rico que antes. Todo empezó la mañana en que me acerqué a la máquina expendedora que hay junto a las escaleras. En ella, las botellitas de agua cuestan 40 céntimos, las de cocacola, 55, y los sándwiches, un euro. Sí, no es que sea ninguna ganga, pero me sorprendió que fueran precios razonables.

Es curioso que siendo estudiante tuviera que pagar un euro y pico en la máquina de la facultad por un nestea, y ahora, que gano dinero, me lo rebajen a la mitad. Vaya ironía, ¿no? Pues no tanto, si seguimos subiendo en la pirámide social, nos encontramos con el Rey, que me imagino que le inviten a nesteas vaya adónde vaya. Y por debajo de Sumaje, encontraríamos a empresarios que trabajan en sitios geniales, donde siempre tienen nesteas en una neverita, que se va rellenando con dinero de la empresa sin que ellos sepan muy bien quién los compra ni quién los pone ahí.

Por esos días también me estaba planteando yo apuntarme a una academia para aprender francés. Encontré una en el centro bastante barata, con clases semanales que se pagaba mes a mes, pero que, si lo pagabas todo de un tirón, podías ahorrarte hasta un 50%. Ahora tengo un sueldo, sí, no soy tan pobre como cuando era camarero los fines de semana, pero no puedo pagar todo ese dinero de golpe, aunque sea para ahorrarme la mitad. Si alguien puede pagarlo es que gana bastante más dinero que yo, y, sin embargo, la rebaja es para él. Qué barato es ser rico. Hay que ganar bastante más dinero para poder permitirse pagar la mitad.

¿Habéis oído eso de que un coche nuevo pierde el 18% de su valor nada más salir del concesionario? Pues bien, eso sólo se aplica a los coches de pobres: a mi Citroën Saxo modelo industrial, o al Kia Joice de mi madre. Los coches deportivos y de lujo van aumentando su valor según pasa el tiempo, y pasan de ser novedades a antigüedades. Si yo quisiera vender ahora el Saxo, no sé si me darían 200 euros. Vamos, que aquí se cumple lo de que le llenas el depósito y doblas su valor. Pero si fuera rico y mi Citroën fuese un Lamborgini, ya añejo de 20 años, podría venderlo por más precio y gastarme los beneficios en una langosta de oro (o en lo que sea que se gasten los ricos sus dineros).

Es muy difícil salir de la riqueza. Muy -pero que muy- mal te lo tienes que montar para arruinarte. O esa sensación me da, a mí que siempre he sido de clase media-tonta. Y ésta es la visión que tengo yo, que no sé nada del mundo, y que sólo rasco un poco la superficie. En el fondo en la estructura profunda de este sistema, supongo que es donde está el verdadero problema. De ahí aflora lo de la deuda privada convertida en deuda pública para que todos los pobres podamos pagar las cagadas de los ricos, para mantener el statu quo.

Hay que hacer todo lo posible por mantener baratas las cosas de los ricos.

Llámenme comunista. Llámenme lo que quieran. Pero que esto sea así es una canallada.

Tagged , ,

Yo de mayor

Últimamente conozco a mucha gente de la que pienso “Jo, yo de mayor quiero ser así”.

De hecho, la clase de gente a la que deberías parecerte está por todas partes. De todo el mundo se puede aprender. Simplemente en unos casos se nos hace más obvio que en otros.

Image

Yo me marcho de Lituania en un mes. Me traje una maleta gigantesca a principio de curso y luego otra no-tan-ciclópea después de navidades. Y aquí… Aquí he comprado de todo: material de oficina, útiles de cocina, ropa, libros, regalos… Además, estando aquí me han regalado un pez y un conejo de peluche y unos muñecos de plástico de Batman y Campanilla. Vamos, que así a lo tonto me he juntado con una cantidad ingente de cosas.

¿Qué voy a hacer con ellas? Buena pregunta. Algunas las he tirado, otras las tiraré. Algunas las he regalado y otras aún están por regalar (esto me hace mucha ilusión, dar cosas a la gente…). Tengo ropa que se ha ido a Caritas, pero en general, la mayor parte de la ropa volverá a Valladolid en dos paquetes que mandaré un día de estos.

Pero las tazas… AY MADRE. Qué tazas más bonitas he tenido aquí. Entre compradas y regaladas, me he juntado con 5, y me da mucha pena deshacerme de ellas. También me compré un flexo, para estudiar por las noches sin molestar a mis compañeros de habitación. Y el flexo, las tazas, y otros utensilios de cocina… Esos no se van a venir.

A veces hay que tomar decisiones. Al fin y al cabo son sólo tazas. ¿Por qué pienso ahora que poseerlas me dará tanta felicidad que merecería hacer un tercer paquete para Valladolid? En Valladolid ya no caben más tazas en casa…

Joder, son putas cosas. COSAS. Ni siquiera son libros, que uno pueda leer una segunda vez. Y aún tratándose de libros… Realmente ¿cuántos libros de los que atesoramos con tanto celo hemos releído? ¿Cuántos volvemos a consultar? Si ya está todo en Internet.

Me vuelvo a Valladolid y tengo que tener la mente fría y mirar las cosas con perspectiva. Este catálogo de Lego en lituano ahora me parece la octava maravilla pero, seamos claros, es basura. Tengo que entender que un abrigo que está en buenas condiciones sí me será útil, pero cinco pares de calcetines con tomates remendados veinte veces, por muy bonitos que sean, no merece la pena llevarlos de vuelta.

Ahora todo está lleno de recuerdos. Todo tiene un valor emocional elevadísimo y no quiero deshacerme de nada. ¿Por qué somos así las personas?

Cuando vine a Lituania, viajé sólo con una mochila, en la que llevaba lo básico: la bolsa de aseo, el ordenador, el pijama, tres camisetas y tres mudas.

El resto venía en el maletoncio gigante que, para no facturarlo dos veces, mandamos por una empresa. En la empresa eran un poco julays y mis cosas tardaron un mes en llegarme.

No pasó nada. No noté la diferencia. Tal vez tenía que lavar la ropa un poco más a menudo, pero eso hacía el trámite mucho más liviano.

Joder, seguro que has oído un millón de veces aquello de que las cosas nos atan, de que la felicidad no está en lo material… Pero, ¿cuántas veces en la vida podemos experimentarlo realmente? Yo lo he experimentado un poco y os juro que es verdad.

Y soy la peor persona para decirlo, porque soy coleccionista, y eso es guardar, atesorar, acaparar. Justo lo contrario de lo que estoy predicando. Colecciono libros de Isaac Asimov en distintos idiomas, colecciono videoconsolas antiguas, atesoro libros, discos y películas… Y no me gustaría pensar en deshacerme de todo eso.

Pero tal vez tenga que hacerlo algún día. Tal vez sea porque he madurado (poco probable) o porque necesito dinero (más probable).

Y llevaba unos días viendo a mi amiga @SnowFey poniendo anuncios en Twitter, diciendo que vendía esta o aquella cosa para sacarse unas perrillas para pagarse la matrícula de la universidad del año que viene. Un disco de Mónica Naranjo, fue lo primero que vi.

Y, coño, es que es un puto disco. Puedes escuchar las canciones por Internet, pero la carrera no te la puedes descargar, ni sacar de la biblioteca, ni le puedes pedir prestado el título a un amigo…

Mis decisiones están siendo mariconadas comparadas con eso. Yo decido si la taza verde se queda o se viene. @SnowFey se está jugando lo que hará durante todo un año de su vida. Ahí es na.

Y aquí es donde entra otro tuitero. Aprovecho para añadir que yo a toda esta gente no la conozco de nada… de nada más que de tuitear juntos durante un par de años. Pero como decía, llega @SithDown, quien, tomando un idea (dicha medio en broma) de @Doble_Malta, se lanza y crea la página web Matriculemos a @SnowFey.

En esta página puedes comprar todas las cosas que Snow está vendiendo, pero también puedes donar dinero desinteresadamente – o interesadamente si tienes interés en que Snow se matricule en Periodismo, como es mi caso.

Al principio yo no creía que fuera a funcionar, pero @SnowFey es una persona muy querida en las redes sociales. Hace unos chistes muy divertidos en Twitter, comenta cosas muy amorosas en Facebook y se ríe de cualquier tema en su blos. Pero lo hace todo con tanta naturalidad que te parece que la conoces, que es una personita real… Y al final, resulta que la gente, la gente que no te conoce de nada, puede dar la cara. Eso me ha devuelto mucha fe en el mundo.

Ya va por la mitad de su meta y sería genial que la lograse. No sólo por ella, sino por el mundo en el que vivimos.

Yo de mayor quiero ser tan buena gente como @SithDown, o tan querido como @SnowFey, o tan divertido y sabio como @Eriborn (si, de éste no he hablado hasta ahora, pero es que estoy enganchado a su canal filológico de YouTube).

Yo de mayor quiero ser como tú, que has llegado hasta el final del post y estás planteándote meter un pequeño donativo en Matriculemos a @SnowFey.

Yo de mayor quiero ser todos vosotros.

Tagged ,

Begining of a Story

Just two paragraphs, just a few words. The game (the homework) is to fencundate an idea and kill it bafeore it’s born. Here’s my share:

Image

Nish is thrity tears old, wears an ironed cotton shirt and is ready to commit a murder. Few meters away from the future crime scene, what worries him most is if his deodorant has abandoned him as he climbed the palace stairs. The corridor ahead extends nearly one kilometer straight. The doors at both sides have the height of fice average earthlings. The building seems to have been built for cyclops, not for humans.

Nish walks during long minutes through the neverending corridor. Door after door, he starts to get a little bit impatient and the echo of his boots in the huge corridor is getting more and more annoying. After ten minutes of walking in the hall, seven months of travel from Earth, two years of militar training and one life of bondage, he reaches the walnut wood door, and when he is about to knock, he realises that everything, all the travels, all the suffering, crimes and war started with one girl. And took one minute to think of her, his first love.

Tagged ,

Erasmus to Earth

It’s Saturday evening and everything is busy in the 6th floor of Baltija Students Dormitory. Klaudia is going out with the girls. They are all dressed up and smelling like raspberry perfume. Fabrizio and Vincent are cleaning their room and the only way they know for doing it is with music: an elegant selection of reggae classics welling from the worst laptop speakers ever. I know that Barby, Toms and some Turkish are going ice-skating, they talked about it in the kitchen, and someone told me that Hana has an important exam on Monday, so she’ll stay in her room trying to pass over the gibberish in the corridor.

 

Everybody seems to agree on one thing: the Erasmus period is an amazing time, but each person will give you a different reason when asked.

For example, parting. Erasmus and parties are two words that are strongly bonded. And it’s true. People can knock your door at any time to come up with a party plan. And I must say I have accepted many times. Going to Zero Club for drinking cloying mojitos and listening cloying dance. Slipping into an abandoned building to make a barbecue. Or just staying in the grubby kitchen drinking too much beer for a Tuesday.

It can also be the time of your life because it’s a great moment to learn about anything. If you are lucky you can get one of those teachers that open your mind with every word, those who you will always remember. If you pay attention, you can learn about the culture, the language, the people or even the gastronomy of this country.

Or maybe it’s just great thanks to the people you are sharing this experience with. For sure you will make some new friends. Maybe one or two good friends that will remain after this crazy year. Some of us will have sex. Some of us will fall in love. And, unfortunately, some of us will be loved back.

All these explanations are good. But there is something behind all of them. And it is that you will only be here for four, six or nine months, and you will never come back.

I’m not saying that you can’t come here later. I’m sure that most of us will return to Lithuania sooner or later. But it won’t be the same, because the situation won’t be the same, the people won’t be the same and ourselves won’t be the same.

One of the most beautiful thinsg I haver ever seen was the graveyard during the evening of the 1st of November. The crowded silence among an ocean of candles floating in the darkness was an startling view that I will never forget. And of course I will be here during a long time, there are a lot of months left until I’ll leave this city definitely. But I won’t be here the next 1st of November. I won’t be here the next autumn.

This feeling, this disturbing sensation that everything is fleeting and passing away is what rules my world now. Every time someone comes and invites me to somewhere or proposes to do something, I always say yes, because you never know what experience will change your life forever, you never know where you can meet your soul mate, and you can not decide which one is the best mojito in the city if you haven’t tried them all.

For me, this is the most interesting thing about my Erasmus period. And I usually wonder if I will keep this philosophy when I will be back in Spain. Let’s be realistic: probably I won’t. Nonetheless I should carry on this way of taking decisions, because it’s true that I’ll be only once living this period in Kaunas. But the fact remains that I’ll be only once living this period on Earth.

Tagged , , ,

The Batmobile Is a Female – Her Name Is Sally

Well, at least in the spanish dubbing for Batman Begins, in which a very creative crew worked hard to enhance (??) Nolan‘s script.

Several years ago I realized that one of the weirdest lines in Batman Begins’ screenplay was only in the spanish version. Remember the scene? The one with Bruce Wayne pretending he’s having a lot of fun in a hotel with two stunning chicks who undress and bath in the fountain. He escapes and gives the bellboy a tip.

That’s all. I mean, in the original version. The Spanish dubbing studio decided to include some words to polish Bruce Wayne’s character. Or that’s what they thought. Since Bruce is seen from behind, it was easy to add “Cómprate algo bonito”, meaning “Buy yourself something nice”.

When I found it out I was REALLY disappointed with dubbers. Come on! I always defended these guys. I love their job. Spanish dubbing rocks (Indeed. Don’t focus your attention on it). Now dubbers were betraying me. I couldn’t trust them anymore.

Or could I?

This year I saw this film again for the umpteenth time. I stopped on several scenes and compared Spanish and original soundtrack. I found something new: Batmobile’s name is Sally in Spanish, but not in English. WTF!?

When Lucius Fox lets Bruce try the Batmobile for the first time, the damned crazy guy drove it like mad. For God’s sake, Bruce, you can’t get this speed in a parking! Someone needed to do something. Here comes the funny part.

In the original version, Fox shoots “No, no, Sir, no!”. He’s obviously telling Bruce to slow down. We see a take from outside the car, in which it stops, obviously because Bruce braked. In the Spanish version, Lucius says “No, Sally, no!”. Sally? I don’t think he calls his boss this way, so it must be the car’s name. Then, we see the take from outside the car and it stops. Why? This time is because the car itself was following Lucius’ orders.

But why, oh Gods, why? Why did they decide to change it? What was the problem with an accurate translation? What is the Government hidding from us?

Suddenly, something got activated into my brain. An old memory. Sally is a good name for a car, but… Why?? Of course! Isaac Asimov wrote a short story titled Sally about thinking cars. Sally is one of these robot-automobiles who can understand  humans, just like the Batmobile from Batman Begins.

Is it a coincidence? It seems quite unlikely, doesn’t it? But the story changes a lot since the Batmobile can understand orders given by humans and even has a lovely female name.

I’d hate any translator who goes so far from the original text but… It was for including a reference to Asimov!! My heart is divided. I love and hate it so much…

Tagged , , , , , , , , , , ,

Entrevista a Quequé

Quequé tiene sólo treinta y pico años, pero a mí me saca diez (es que yo soy muy joven). Es de esos humoristas que yo veía de pequeño en El Club de la Comedia o La Noche con Fuentes y Cía y venían a renovar el humor con el cambio de milenio y yo, que era un mico, me partía de risa con él. Nunca lo he visto en directo. Bah. Nunca he visto nada en directo. El caso es que no sé cómo conseguí engañarle para que hacerle una entrevista, pero aquí está.

¿Te consideras un jeta? ¿Es imprescindible ser un poco jeta para dedicarse al humor? ¿El jeta nace o se hace?

No sé si imprescindible, pero a mí me viene muy bien. La jeta me sirve para vencer la timidez y subirme a un escenario a decir chorradas. Creo que el jeta se hace, la vida te va llevando. Un día descubres que la sociedad, si le haces reír, te perdona lo de ser un jeta.

En diez años de carrera, ¿qué es lo más importante que has aprendido? ¿En qué has cambiado (si es que  has cambiado)?

He aprendido que, para empezar a ser un buen cómico, se necesitan diez años, por lo menos. Y sí, he cambiado bastante, no sé si a mejor o a peor, pero es que, si no, me aburro.

¿Eres un adicto a las redes sociales? ¿Tanta actividad en Internet es porque te gusta o porque tu trabajo lo requiere? Todo el mundo sabe que te encanta Twitter y detestas el Facebook pero, ¿tienes Tuenti?

Me gusta el Twitter, pero no soy adicto (que es lo primero que dicen todos los adictos). No creo que mi trabajo lo requiera, de hecho hay muchos compañeros que pasan de redes y les va muy bien. Yo estoy en Twitter porque es una buena herramienta para anunciar bolos y porque me divierte. Hay mucho ingenio en Twitter. Con Facebook no puedo: no lo entiendo. Y el Tuenti ya me ha pillado mayor…

¿Es verdad que la televisión embrutece? ¿Está mal la televisión en España? ¿Crees que existe la telebasura?

No más que cualquier otro medio, creo. También embrutece escuchar ciertas emisoras, leer algunos periódicos o consultar según qué webs. En la tele puedes ver cosas maravillosas o ‘Sálvame’, depende de ti. A lo mejor, nos hemos embrutecido todos un poco. Y no creo que sea solo por culpa de la TV.

¿Cómo se escribe un chiste? ¿Hay un proceso mecánico para fabricarlos o es simplemente inspiración? En definitiva, ¿qué es el humor?

Los que no somos partidarios de trabajar, creemos firmemente en que nos salvará la inspiración. Pero al final, por desgracia, hay que trabajar, aunque sea un rato. Para mí, el humor es lo que te hace gracia. Y ya. Me aburre muchísimo teorizar sobre el humor. Y aparte, no doy para tanto.

 ¿Quién es tu humorista favorito y por qué te hace reír?

Hay muchos, pero en el primer lugar siguen estando Faemino y Cansado y creo que se quedaran ahí por mucho tiempo. De mi generación, con el permiso de Dani Rovira y Goyo Jiménez, te diré que Ignatius me encanta, por la forma y por el fondo. De la nueva hornada, me gusta mucho Luis Álvaro. Y también Ricky Gervais, Bill Maher, Tina Fey

¿Hasta dónde puede llegar el humor? ¿Hay temas prohibidos para el humor? ¿Hay humor malo y humor bueno?

Hasta donde nos dejen. Conviene recordar que en España hay leyes que dicen que puedes ir a la cárcel por meterte con el rey o por ofender a los católicos, que es una cosa muy medieval que deberíamos mantener por su curiosidad y porque así es más divertido. Es cierto que la censura aviva el ingenio. Y si,además, tienes la suerte de que alguien te denuncie, te regala una campaña de publicidad impagable.

¿Alguna vez te han censurado un chiste? ¿Te has censurado tú mismo?

Sí a todo. Bueno, en Twitter todavía no. Seguiremos intentándolo…

Tagged ,

Series de cabecera. Parte 2: Dramas. (feat. @SnowFey)

Si en la entrega anterior veíamos cómo las comedias tendían a reducir la duración de sus cabeceras, en los dramas podemos decir que se mantiene una duración larga, ¿por qué? Tal vez porque definir el tono es mucho más importante y a los productores no les importa invertir más de un minuto en delicadas piezas audiovisuales que da la entrada a la narración.

Y como no podía ser de otra manera, empezamos con la cabecera de “Juego de Tronos“. La primera vez que la vi no me emocionó demasiado, pero según la vas entendiendo, vas apreciando su grandeza. De las tres características básicas que debía cumplir una cabecera (recordemos: explicar la historia, presentar personajes y definir el tono) los openings de dramas suelen dar prioridad a la función del tono. Lo importante no es que el espectador vea de qué va el producto, lo importante es que el espectador quiera ese producto, así que lo que venden las cabeceras son principios estéticos, casi podríamos decir principios culturales, que el público objetivo ya ha asimilado previamente.

En la cabecera de “Juego de Tronos”, además, podemos hablar de una función poco usual: presentar la geografía. Los libros de George R. R. Martin traen mapas en las primeras páginas para que el lector no se pierda, así que al convertir su narración en una serie, había que darle al espectador un par de lecciones de geografía ponientina. En cada capítulo vemos cómo la cámara se desplaza sobre una maqueta del mundo mostrándonos la ubicación de los lugares donde se va a desarrollar la acción, lo cual significa que, dependiendo de los escenarios, la cabecera irá cambiando a lo largo de la serie.

Pero esta gran cabecera también nos explica la historia, sí, sí, de manera muy sutil en los anillos que giran en torno al sol. De los personajes no dice mucho: se limita a poner el blasón de cada casa al lado del nombre del actor que interpreta al personaje. Pero en cuanto a definir el tono, muy pocas referencias culturales tiene que tener alguien para que, al verla, no se imagine de qué va.

Pero la cabecera cambiante la podemos ver en otras series. Y no hablo de diseñar una cabecera nueva para una nueva temporada, hablo de cabeceras adaptadas a capítulos. Dejando de lado los casos de los Simpson, Futurama o Pepper Ann (de las que hablaremos en una posible entrega sobre cabeceras animadas), cabe destacar estos casos:

Ésta es la cabecera de la última temporada de “Expediente X” (la original original no me deja incrustarla), pero vemos cómo presenta el tono (muy bien) y a los personajes (divinamente también), aunque de la historia no dice mucho. Lo importante es que esta cabecera, tanto en su versión original como en las revisiones de las últimas temporadas, siempre acaba con la frase “The truth is out there” (la verdad está ahí fuera). ¿Siempe? ¡No! En algunos capítulos se permiten cambiarla por otros mantras de la serie como “Trust no one” (No confíes en nadie) o “Deny everything” (Niégalo todo).

Hablando de cabeceras cambiantes, a @SnowFey le vinieron a la mente dos: Fringe y Battlestar Galactica. Y yo, que no he visto ninguna, le pedí que participara en el post. Y así lo hizo:

Fringe“, en lo que va de serie, tiene un total de siete cabeceras diferentes. La serie se desarrolla en diferentes “escenarios”, con personajes “diferentes”. Siento ser tan críptica, pero no puedo puedo explicarlo mejor sin arruinarle la serie a quien aún no la haya visto. Cada uno de esos “escenarios” tiene su cabecera:

La cabecera azul: La original, la que vimos durante dos temporadas y pertenece al “escenario” que creíamos que sería el único.

La cabecera roja: Aparece por primera vez en el capítulo 3×01 “Olivia”, en el que se nos revela el otro “escenario” que formará parte de la serie a partir de ahora. Al verla pasamos del desconcierto a maravillarnos por lo chachis que son en Fringe. Yo al menos me quedé catacrocker.

La cabecera retro: Es la del capítulo 2×16 “Peter”. Éste capítulo transcurre en el pasado, cuando a Walter no le gustaba tanto el regaliz, tenía pelazo, y Peter aún era un niño. De ahí el rollo ochentero de la cabecera. Si tuviera que elegir una, esta sería mi intro favorita.

La cabecera mixta: En el capítulo 3×08 “Entrada”, se van alternando escenas de ambos “escenarios”. A partir de aquí, ésta será la cabecera que aparecerá cada vez que esto pase.

La cabecera ámbar: Es la cabecera de la cuarta temporada, que transcurre en un “escenario” totalmente nuevo.

La cabecera negra: Se trata de la intro del capítulo 3×22, que transcurre en el futuro.

La cabecera azul marino: De nuevo otro capítulo que se desarrolla en el futuro, el 4×19.

La cabecera de “Battlestar Galactica” estaría incluida en el grupo de las narrativas. La de la primera temporada sirve como resumen de lo que aconteció en el telefilm que precede a la serie. En las sucesivas temporadas, la intro va cambiando a medida que va avanzando la trama y se va descubriendo nueva información sobre los Cylon. Por ello no es recomendable verlas si aún no has visto la serie, ya que pueden contener spoilers.

Éste otro es el video con las cabeceras de todas las temporadas: . Tiene spoilerazos, obviamente.

Además, en cada capítulo la cabecera termina con una ráfaga de imágenes que aparecerán a lo largo del episodio, por lo que el opening de cada capítulo es único, por decirlo de alguna manera.

Gracias, Snow, qué bonica eres.

La cabecera que más se centra en la función de explicar la historia, sin duda alguna es la de “Star Trek“. Ay, que tiennos los 60. Te lo cuentan todo todo, para que no te extrañes luego viendo a gente rara vestida con faldas muy cortas en una nave muy espacial. Y hasta te lee el título en alto “EESTAR TREK”, por si no sabes leer.

El theremin muy bonito, pero un poco lenta, ¿no? Pues es que no han visto la de Lassie. Pura acción.

Es un plano secuencia, para el que no lo haya notado.

Como vemos, las duraciones se mueven en torno al minuto. Suele ocurrir que si tienes una cabecera bonita, te dejen llenar más tiempo, casi hasta dos, cosa impensable en las cabeceras de sitcoms. Tal vez, simplemente, por la proporción tiempo-de-cabecera/tiempo-de-capítulo. Una cabecera de 2 minutos en un capítulo de 20 es un 10% del tiempo y eso no puede ser, María Teresa.

Hay algunas que son para perderse en ellas, casi videoclips, como la de “True Blood” (1:55 segundos), la de “Dexter” (1:45) o las de “Six Feet Under“, “Los Soprano” o “Boardwalk Empire” (las tres 1:35). En una escala similar de tiempo están “Carnivale” (1:25) o la maravillosa de “United States of Tara” (1:05). Bajando del minuto hay muchas bonitas como las de “Sherlock” (35) “House” (30) o “Skins” (30). Pero también hay series dramáticas con cabeceras brevísimas, es el caso de “Héroes” (11 segundines de nada) y la elegantísima de “El Mentalista” (9, gana por los pelos).

¿Conclusiones?

Las cabeceras son hoy en día más una declaración de principios que una presentación de la serie.

Las cabeceras dramáticas son en general más largas que las cómicas, pues necesitan meter al espectador en harina.

No está todo inventado. Esto puede dar para muucho más.

Tagged , , , , ,